Aumento de combustibles en Chile: ¿Qué esperar en la economía?

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El reciente incremento en el precio de los combustibles en Chile, que podría oscilar entre los $370 y $500 por litro, ha encendido las alarmas de los consumidores y ha llevado a economistas a analizar a fondo sus repercusiones en la economía nacional. Desde la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), el Dr. José Ignacio Hernández ha alertado sobre el impacto generalizado que este aumento tendrá en la inflación y el costo de vida de los hogares. La alarma surge no solo por el encarecimiento del llenado de vehículos particulares, sino porque afecta una cadena de logística crucial que involucra el transporte de bienes y servicios por todo el país, principalmente a través de camiones que utilizan diésel.

El transporte, considerado la columna vertebral de la economía chilena, es un elemento que conecta el ciclo productivo desde los productores hasta los consumidores finales. Según el Dr. Hernández, cualquier alza en los precios de los combustibles se traduce automáticamente en mayores costos de traslado, lo que, a su vez, impacta en el precio final de productos básicos como alimentos. «El costo del transporte de frutas y verduras, por ejemplo, se encarece, lo que impacta directamente en lo que los consumidores tienen que pagar en los supermercados», señaló el académico. Este encadenamiento implica que los hogares ya están sintiendo el peso de la presión inflacionaria que deriva de esta alza.

Además de los factores internos, el Dr. Hernández explica que el reciente aumento en los precios de los combustibles no se puede desvincular del contexto internacional, en particular de la tensión provocada por conflictos geopolíticos, como la guerra en Irán. Esto ha hecho que el precio del petróleo crudo aumente en los mercados internacionales, de donde Chile obtiene la mayoría de sus suministros. Así, cada incremento en el valor del crudo repercute en los costos de importación del país, lo cual tiene un efecto dominó sobre los precios internos de las mercancías y servicios, un fenómeno que complicará aún más el panorama económico.

Al mirar hacia el futuro, el Dr. Hernández advierte que el impacto del alza en los combustibles se verá reflejado rápidamente en los indicadores económicos, proyectando una inflación más alta de lo que se había anticipado. El académico apunta que este incremento podría ser especialmente dificultoso para los hogares, ya que enfrentan un aumento significativo en el costo de vida. Asimismo, también enfatiza que el transporte público podría verse forzado a subir sus tarifas en respuesta a los mayores costos operativos, lo que complicará aún más el acceso a este servicio esencial para muchos ciudadanos.

En medio de este contexto, el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) se convierte en un tema de gran relevancia, aunque la efectividad de este mecanismo se ha visto comprometida por la reducción de su capacidad fiscal. El Dr. Hernández resalta que, a pesar de que el MEPCO ha sido útil en el pasado, su actual funcionamiento es limitado y no puede absorber por completo el impacto del aumento en los precios internacionales. «Con una disponibilidad fiscal reducida, las últimas modificaciones en el MEPCO han llevado a que una mayor parte del costo se traslade a los consumidores», aclaró, advirtiendo que el aumento prometido no será un evento aislado, sino que desencadenará un efecto en cadena que afectará a toda la economía.