La caída del 2,6% interanual en el tráfico aéreo de pasajeros durante el mes de enero en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, que lleva acumulando seis meses consecutivos de descenso, ha encendido las alarmas en el sector turístico y hotelero de Chile. Este descenso se ha dado justo en plena temporada alta estival, lo que ha aumentado las preocupaciones entre los agentes involucrados en la industria del turismo, quienes ven en estos números una tendencia que podría comprometer la recuperación del sector tras las difíciles etapas del confinamiento.
De acuerdo con las cifras proporcionadas por la concesionaria Nuevo Pudahuel y su principal accionista Groupe ADP, se movilizaron 2.595.202 pasajeros en enero, lo que refleja no solo un ajuste en la demanda de viajes nacionales, sino también en las rutas internacionales. Alberto Pirola, presidente de Hoteleros de Chile, alertó sobre cómo esta tendencia negativa está afectando gravemente a la actividad turística, señalando que la conectividad aérea es el motor principal que impulsa el turismo en el país. «Cualquier desaceleración impacta directamente en la ocupación hotelera y en las tarifas que se pueden ofrecer», enfatizó.
Ante este escenario crítico, Pirola subrayó la necesidad urgente de revisar las estrategias de promoción internacional del país. Insistió en la importancia de promulgar la Ley de Promoción del Turismo para que Chile sea más visible en el extranjero, explicando que la reciente reducción del presupuesto en aproximadamente un 30% para los programas de promoción turística internacional tendrá efectos negativos en la competitividad del destino. «Necesitamos salir a promocionar Chile con mayor intensidad, especialmente en momentos como este donde la reducción de tráfico aéreo es evidente», indicó el líder del sector.
Asimismo, Pirola hizo un llamado a las nuevas autoridades para que actúen con rapidez para revertir esta tendencia, ya que el impacto podría amenazar la generación de empleo en un sector que históricamente ha sido uno de los mayores creadores de trabajo en las regiones. La baja en el tráfico aéreo reportada en enero marca un hito, siendo la primera disminución en este mes desde el inicio de la pandemia, lo que pone de manifiesto la fragilidad de la recuperación del sector turístico en Chile después de años de crecimiento sostenido.
Por último, desde Hoteleros de Chile reiteraron su compromiso de trabajar de manera colaborativa con tanto el sector público como privado para revitalizar el tráfico aéreo y fortalecer la competitividad turística del país. Aunque el descenso en la actividad se inscribe en un contexto internacional donde también se observan signos de moderación en el tráfico aéreo, la prolongación de esta tendencia hace evidente la necesidad de implementar medidas que promuevan el crecimiento del sector, que es esencial para la economía nacional.







