El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció este domingo que las Fuerzas Armadas israelíes han capturado el castillo de Beaufort, un enclave histórico y estratégico ubicado en el sur del Líbano, justo cerca de la ciudad de Nabatieh. Durante su declaración, Netanyahu afirmó que sus «heroicos combatientes izaron la bandera del Estado de Israel y la bandera de la Brigada Golani» en este emblemático lugar. Beaufort, que había estado bajo control israelí desde la invasión de 1982 hasta la retirada en 2000, representa un símbolo importante para Israel, tanto por su valor militar como histórico, lo que hace que esta segunda conquista tras la retirada sea vista como un hito significativo en el contexto del conflicto árabe-israelí.
La captura de Beaufort ha desatado celebraciones en el gobierno israelí, con el ministro de Defensa, Israel Katz, destacando que la bandera israelí vuelve a ondear sobre las cumbres que dominan la región de Galilea. Este acontecimiento se produce 26 años después de la retirada de las tropas israelíes del sur del Líbano, en conformidad con las resoluciones 425 y 426 del Consejo de Seguridad de la ONU. La operación está diseñada para establecer un control definitivo sobre la cresta de Beaufort y el área de Wadi al-Saluki, según fuentes militares israelíes. Sin embargo, se reporta que un soldado israelí perdió la vida durante la incursión, lo que subraya la violencia persistente en la región.
La ocupación israelí en el Líbano parece estar aumentando, con Netanyahu indicando que ha dado instrucciones para «consolidar y extender» el control israelí sobre aquellas áreas que previamente estaban dominadas por Hezbolá. Aunque los detalles específicos de estas nuevas zonas no se han revelado, los informes sugieren que el ejército israelí busca ampliar su presencia a lo largo del río Saluki y en el área en torno a Tiro, donde los habitantes han sido desplazados debido a los ataques israelíes. Esta escalada ocurre a pesar de un alto el fuego que ha estado en vigencia desde el 17 de abril y a solo días de nuevas conversaciones directas planificadas entre Israel y Líbano.
Mientras la tensión se intensifica en el sur del Líbano, la agencia estatal libanesa ha reportado múltiples ataques aéreos por parte del ejército israelí, que han dejado un número indeterminado de víctimas en diversas aldeas. Esta ofensiva tiene lugar después de una serie de ataques de Hezbolá contra el norte de Israel, lo que ha llevado al cierre de escuelas y a la emisión de casi 200 alertas de seguridad en comunidades israelíes. Netanyahu sostiene que desde marzo, las fuerzas israelíes han eliminado a aproximadamente 3,000 supuestos «terroristas de Hezbolá», incluyendo 700 en el último mes, lo que marca un incremento significativo en el conflicto en comparación con la segunda guerra del Líbano.
Desde el inicio de la escalada de violencia el pasado 2 de marzo, el Ministerio de Salud de Líbano ha informado de un trágico balance de 3,412 muertos y más de 10,269 heridos debido a los ataques israelíes. La situación sigue siendo tensa y complicada, con ambos lados involucrados en un ciclo de represalias. La toma del castillo de Beaufort no solo implica un cambio estratégico en el control territorial, sino que también añade un nuevo capítulo a un enfrentamiento que ha dejado un legado de sufrimiento y conflicto en la región.








