El Ejército estadounidense llevó a cabo el viernes una serie de bombardeos en Irán en respuesta al reciente ataque de fuerzas iraníes contra un buque de carga en el estratégico estrecho de Ormuz. Este ataque se produce a pesar de que Teherán había acordado con Washington la reapertura de la ruta marítima como parte de un acuerdo marco de paz. Según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), las aeronaves americanas destruyeron instalaciones que albergan drones y misiles iraníes, así como bases costeras equipadas con radares, argumentando que Irán había violado el alto al fuego previamente establecido.
El bombardeo fue justificado por Centcom como una «respuesta contundente» al ataque del jueves, donde las fuerzas iraníes lanzaron ataques contra el M/V Ever Lovely, un buque con bandera de Singapur. Este incidente tuvo lugar mientras el barco se encontraba saliendo del estrecho de Ormuz, considerado un corredor vital para el comercio internacional, por el cual transita el 20% del crudo mundial. Las acciones de Irán, denunció el Comando Central, no solo son vistas como una falta de respeto a los acuerdos de paz, sino también como un ataque directo a la seguridad marítima y la libertad de navegación en la región.
Horas antes de los bombardeos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra Irán, calificando de «insensato» su comportamiento al lanzar al menos cuatro drones de ataque unidireccional hacia buques comerciales en la zona. Este aumento en las hostilidades ha llevado a la Agencia Británica de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) a recomendar a los navíos que transitan por el estrecho de Ormuz que ejerzan una mayor precaución, dada la inestabilidad emergente en la región.
Este conflicto es especialmente preocupante porque marca el primer ataque estadounidense en la zona desde que ambos países firmaron un memorando de entendimiento la semana pasada, destinado a reducir las hostilidades y reabrir el tráfico en Ormuz mientras se buscan soluciones finales sobre el programa nuclear iraní. El ataque pone de manifiesto la fragilidad de estos acuerdos de paz y lanza un claro mensaje sobre la difícil relación entre Estados Unidos e Irán.
Finalmente, el Comando Central de EE. UU. reafirmó su compromiso de asegurar la navegación segura de las embarcaciones comerciales en la ruta. «El Ejército de EE. UU. permanece presente y vigilante para garantizar que todos los aspectos del acuerdo con Irán sean cumplidos y mantenidos en pleno vigor», concluyó Centcom, dejando claro que cualquier violación del alto al fuego será respondida con contundencia.








