Según datos revelados por un exempleado, Ecopetrol, la principal empresa energética de Colombia, ha contaminado cientos de sitios en el país, incluyendo fuentes de agua y humedales biodiversos. La investigación realizada por la BBC identificó más de 800 incidentes de contaminación entre 1989 y 2018, con la compañía admitiendo solo un porcentaje de estos casos. A pesar de sus afirmaciones de cumplimiento con la legislación colombiana y las políticas de sostenibilidad, las comunidades pesqueras afirman que la actividad de la empresa ha tenido un impacto negativo en la fauna y el ecosistema de la región, particularmente en áreas cercanas a su refinería en Barrancabermeja, ubicada a lo largo del río Magdalena.
El informante Andrés Olarte, quien trabajó en Ecopetrol, documentó que, a pesar de que la empresa admite haber tenido 839 incidentes ambientales, el 95% de ellos han sido supuestamente remediados. Sin embargo, la realidad es que siguen produciéndose numerosos derrames de petróleo, según informes del regulador ambiental colombiano. Desde 2020, se han reportado cientos de incidentes cada año, lo que pone en duda la efectividad de las acciones de limpieza y la afirmación de Ecopetrol sobre el control de la contaminación.
Las comunidades locales, como la representada por la pescadora Yuly Velásquez, han señalado una alarmante disminución en la vida silvestre debido a la contaminación, evidenciada por un aumento en la mortalidad de manatíes y aves en la región. Velásquez advierte que la calidad de sus aguas de pesca ha declinado drásticamente, lo que no solo afecta a las especies marinas, sino también al bienestar de las comunidades que dependen de estos recursos para su subsistencia. Los testimonios de estas comunidades resaltan la difícil situación que enfrentan, donde la biodiversidad y su medio de vida están en riesgo.
La investigación también subraya el riesgo que enfrentan aquellos que se atreven a hablar en contra de las prácticas de Ecopetrol. Tanto Velásquez como Olarte han recibido amenazas e intimidaciones tras exponer la realidad sobre la contaminación. En respuesta, el ex CEO de Ecopetrol, Felipe Bayón, negó rotundamente cualquier práctica de ocultación de información, apuntando a sabotajes por parte de grupos armados como la causa de los derrames. Esta tensión refleja un ambiente complicado donde la defensa de los ecosistemas se convierte en una lucha peligrosa.
A medida que avanza la lucha entre Ecopetrol, defensores del medio ambiente y grupos ilegales, se pone de manifiesto la complejidad de la extracción de recursos en Colombia. Las amenazas y la violencia contra los ambientalistas son preocupantes en esta región, donde la defensa de la naturaleza se encuentra en el cruce de intereses económicos y sociales. Ecopetrol defiende la importancia de su producción para el país, insistiendo en que la transición hacia la sostenibilidad no puede comprometer las necesidades energéticas de las familias colombianas que dependen de su actividad. Sin embargo, la realidad de la contaminación y sus implicaciones en la salud pública sigue siendo un tema crítico que requiere urgentemente atención.








