El Banco Central de Chile ha dado a conocer hoy los resultados del Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec), que revela un crecimiento anual del 3,8% del PIB no minero. Este dato es un reflejo positivo de la economía chilena, que también mostró un incremento desestacionalizado del 0,2% en comparación con el mes anterior y un 3,1% en términos anuales. El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, destacó la solidez de esta expansión económica, señalando que el 3,8% de crecimiento en el PIB no minero es una señal contundente de recuperación y dinámica en distintos sectores fuera de la minería, que tradicionalmente ha dominado la economía local.
Durante el mes de septiembre, la economía chilena experimentó un crecimiento del 3,2%, impulsado principalmente por el comercio y los servicios. El sector comercio fue el protagonista al registrar un aumento del 10,8%, destacado por las ventas en el segmento mayorista, impulsadas por la venta de maquinaria, equipos y alimentos. Además, los servicios también contribuyeron al crecimiento con un incremento del 3,3% anual, beneficiándose del buen desempeño de los servicios empresariales, personales y de transporte, demostrando así la importancia de la diversificación económica en el país.
El ministro Grau expresó satisfacción con los resultados de la actividad económica en septiembre, considerándolos como una buena noticia que fortalece las proyecciones de crecimiento del Ministerio de Hacienda, que estima un crecimiento del 2,5% para el 2025. En este contexto, la serie desestacionalizada también se posicionó en números positivos, creciendo un 0,5% respecto al mes anterior y un 2,5% en el transcurso de doce meses, evidenciando así una recuperación sostenible en la economía chilena con los diversos sectores colaborando en este resultado.
La región de Antofagasta, que históricamente ha estado marcada por su industria minera, también experimentó un desarrollo significativo en otros sectores elogiado por el Seremi de Economía, Matías Muñoz Valdebenito. Este resaltó la importancia de políticas como la promulgación de la Ley Marco de Permisos Sectoriales, que busca dar mayor dinamismo no solo a grandes proyectos, sino también a las pequeñas y medianas empresas que son esenciales en el eje de servicios y comercio, reflejando un esfuerzo hacia la diversificación y fortalecimiento de la productividad regional.
Sin embargo, a pesar de los positivos indicadores, el sector de la minería mostró signos de menor dinamismo, con una caída del 2,2% en la producción, atribuida a una reducción en la extracción de cobre. Esta fluctuación en la minería se vio compensada en parte por el aumento en la elaboración de alimentos del sector industrial, aunque el valor agregado de la generación eléctrica registró una disminución. En este contexto, el Banco Central anunció que los resultados preliminares del PIB correspondientes al tercer trimestre del año se harán públicos el próximo 18 de noviembre, generando expectativas sobre la trayectoria económica futura.








