El dólar en Chile comenzó su jornada este lunes 1 de diciembre con un valor de $921,6, lo que representa una baja de $2,38 (-0,26%) respecto al cierre anterior. Esta disminución se da en un contexto de presiones tanto externas como internas. A nivel global, el billete verde se debilita, con el índice del dólar cayendo alrededor de un 0,26% y tocando los 98,8–99 puntos, justo antes de un mes crucial para la Reserva Federal de Estados Unidos. El consenso del mercado anticipa un recorte en las tasas de interés, siendo un 87% la probabilidad estimada de una reducción de 25 puntos base en la próxima reunión, lo que ha incrementado la incertidumbre respecto a la posible nominación de Kevin Hassett como sucesor de Jerome Powell, favoreciendo expectativas de tasas más bajas en EE.UU. y disminuyendo el atractivo del dólar.
En el ámbito local, el peso chileno se beneficia de la publicación de mejores datos económicos. El Imacec de octubre de 2025 reportó un crecimiento del 2,2% anual, con un avance desestacionalizado del 0,7% mensual. Este crecimiento fue impulsado principalmente por los sectores de servicios y comercio, aunque la minería y la industria también contribuyeron positivamente en la medición ajustada por estacionalidad. El Imacec no minero creció un 2,6% anual, lo que sugiere que la economía chilena se acerca al cierre del año con una tracción moderada, mejorando así el sentimiento en torno a los activos chilenos y favoreciendo la apreciación del peso frente al dólar.
Un factor adicional que incide en la cotización del peso es el notable repunte del cobre, que este lunes anotó un aumento del 0,39%, alcanzando los US$5,29 la libra, marcando siete sesiones consecutivas al alza, lo que representa los niveles más altos en meses. Este incremento se debe a una oferta más ajustada debido a la disminución de la producción en Chile y recortes programados en fundiciones en China, además de las primas elevadas en Estados Unidos, lo que históricamente mejora los términos de intercambio de Chile y tiende a fortalecer el valor del peso.
Con un dólar global debilitado y el precio del cobre en ascenso, el tipo de cambio abre la semana con un sesgo bajista. Si estas condiciones se mantienen —cobre fuerte, datos locales positivos y expectativas de recorte por parte de la Reserva Federal—, se prevé que el dólar oscile en un rango aproximado de $915 a $930 en el corto plazo. Sin embargo, una caída sostenida por debajo de $915 requeriría nuevas alzas del cobre o señales aún más dovish desde la Fed. Por el contrario, un repunte por encima de $930 podría darse si el mercado adopta una postura más cautelosa antes de los datos económicos relevantes de EE.UU. esta semana, o si el precio del cobre experimenta correcciones.
Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, señala que la combinación de un dólar más débil y un cobre robusto conforma un entorno favorable para el peso chileno. Sin embargo, advierte que la dinámica del mercado puede cambiar rápidamente con la llegada de nuevos datos económicos de Estados Unidos, cuyo impacto en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal serán cruciales para determinar la dirección de la moneda en las próximas semanas.








