El dólar en Chile cerró la jornada a $861,44, experimentando una baja de $5,37, lo que representa un retroceso del 0,62%. Este movimiento se produjo en un contexto de significativa reactivación del precio del cobre, que subió un 1,16% hasta alcanzar los US$6,01 por libra, reflejando un regreso a niveles máximos. Este repunte en el metal rojo se traduce en una mayor fortaleza del peso chileno, beneficiado por la presión de compra que genera una combinación de demanda anticipada y flujos de inversión en un entorno de oferta más restringida.
La caída del dólar en el mercado internacional ha sido impulsada por un debilitamiento del índice del dólar, que retrocedió un 0,63% hasta los 96,48 puntos. Este descenso corresponde a su tercera sesión consecutiva de pérdidas y marca mínimos no vistos en cuatro meses. La presión sobre el billete verde se intensifica en medio de la percepción de un «sell America trade», alimentada por especulaciones sobre una posible intervención coordinada entre Estados Unidos y Japón para frenar el crecimiento del yen.
Adicionalmente, los desafíos políticos en Estados Unidos han añadido incertidumbre al mercado, especialmente tras las advertencias de líderes demócratas sobre el posible bloqueo de un paquete de financiamiento de US$1,2 billones, lo que reaviva los temores de un cierre del gobierno. Esta situación política ha incrementado la cautela entre los inversionistas, justo cuando se anticipa la primera reunión de política monetaria de la Reserva Federal del año, donde se espera que se mantengan las tasas de interés sin cambios.
La atención del mercado hoy gira en torno a la reunión del Banco Central de Chile, donde se buscarán indicios sobre la dirección futura de la política monetaria y el impacto en el tipo de cambio. Los operadores deberán monitorizar no solo el mensaje de la Fed sino también la evolución del índice del dólar, dado que estos elementos podrían mantener la volatilidad en el tipo de cambio chileno en los próximos días. La combinación de un cobre fortalecido y un dólar global debilitado favorece, por ahora, un entorno donde el peso chileno podría seguir valorizándose.
Felipe Sepúlveda Soto, Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica, resalta que la interacción de estos factores ha llevado a la caída del tipo de cambio en Chile hacia la zona de $861. La expectativa es que, para mañana, los participantes del mercado mantengan un seguimiento cercano a las decisiones políticas y económicas relevantes que puedan influir en la estabilidad del peso. El contexto actual sugiere que mientras perduren estas presiones externas sobre el dólar, el sesgo se mantendrá bajista, lo que podría llevar a mayores fluctuaciones en el tipo de cambio.








