El dólar cerró la jornada en Chile al alza, alcanzando un valor cercano a $867, lo que representa un incremento de $2,98 (+0,34%). Este movimiento en el tipo de cambio se produjo en medio de una atmósfera de incertidumbre política local que ha generado desconfianza en el mercado. A pesar de esta situación, se registró un rebote en el precio del cobre, un mineral clave para la economía chilena, lo que podría haberse esperado para estabilizar la moneda local. Sin embargo, la fluctuación del dólar demuestra una desasociación del peso chileno con el desempeño del cobre en esta jornada.
En el ámbito local, el precio del cobre evolucionó al alza, registrando un incremento del 0,51% hasta alcanzar US$5,77 por libra. Este repunte parece revertir la tendencia negativa que había tenido durante la jornada inicial, aunque es relevante señalar que el comportamiento del cobre ha sido impactado por la baja actividad industrial en China, su mayor consumidor, debido a la celebración del Año Nuevo Chino. A pesar de esto, el avance en el precio del cobre no fue suficiente para empujar al peso chileno a un desempeño positivo frente al dólar.
Mientras tanto, en el plano internacional, se publicaron estadísticas sorprendentes sobre el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos, así como del índice de precios relacionado con el consumo personal. Estos datos revelan una desaceleración en el crecimiento económico estadounidense, con un aumento de solo 1,4%, cuando se esperaba un crecimiento más robusto del 2,8%. Este débil desempeño ha llevado al Dollar Index a caer un 0,15%, situándose en 97,71 puntos, rompiendo una racha de cuatro días consecutivos al alza.
La caída del Dollar Index evidencia un contexto económico estadounidense más desafiante, que podría tener repercusiones en las políticas monetarias. El mercado parece estar ansioso por la posibilidad de que la Reserva Federal interprete estos datos como señales de que es momento de recortar tasas de interés, resaltando aún más la vulnerabilidad del dólar en el escenario global. Sin embargo, es importante observar que esta dinámica no ha beneficiado al peso chileno, que continúa viéndose afectado por las tensiones geopolíticas, especialmente entre Estados Unidos e Irán.
La jornada cerró con un claro desacoplamiento entre el valor del peso chileno y el precio del cobre, lo que plantea interrogantes sobre los factores que realmente están influyendo en el tipo de cambio en Chile. A medida que las tensiones políticas internas y las estadísticas internacionales comienzan a definir el rumbo económico, la capacidad del peso para reponerse frente al dólar dependerá de acciones concretas tanto en el ámbito local como global. En este sentido, los inversores y analistas estarán atentos a los próximos anuncios económicos y políticos que podrían alterar la dirección del mercado.








