El dólar en Chile cerró este viernes con un ajuste significativo, alcanzando un valor cercano a los $864, lo que representa un incremento de $6,84 o un 0,8% en comparación con la jornada anterior. Este comportamiento fue influenciado por la volatilidad que se ha observado en los mercados externos y el fortalecimiento global de la moneda estadounidense, lo que refleja un contexto complicado para el peso chileno. Durante la sesión, el tipo de cambio encontró soporte en un Dollar Index que mostró un leve aumento del 0,16% alcanzando los 96,7 puntos, logrando sostener su posición lateral por cuarta jornada consecutiva, signo de la incertidumbre que predomina en los mercados internacionales.
Uno de los factores que impactó el tipo de cambio fue la reciente publicación de cifras de inflación en los Estados Unidos, que sorprendieron al mercado al mostrar una moderación mayor a la esperada. La inflación anual cayó al 2,4%, desde el 2,6%, y la variación mensual se desaceleró a 0,2%. Estos datos han generado un clima de especulación sobre las futuras decisiones de la Reserva Federal en cuanto a políticas de tasas de interés, aumentando las expectativas de que mantenga las tasas en marzo y considere realizar posibles recortes durante el año. Sin embargo, la fortaleza del dólar no se ha visto mayormente afectada, gracias a un mercado laboral robusto que sigue mostrando signos de crecimiento.
El reciente desempeño del mercado laboral en EE.UU. ha revelado un aumento en las nóminas que alcanza el mayor ritmo en más de un año, lo que ha impulsado una disminución sorpresiva en la tasa de desempleo. Este escenario ha hecho que los inversionistas sean más cautelosos ante una posible debilidad de la moneda estadounidense, limitando así las apuestas al alza sobre el dólar. De esta forma, la resiliencia del dólar se ha consolidado, afectando directamente a otras monedas, incluido el peso chileno, que se mostró vulnerable y terminó debilitándose durante la jornada.
En el contexto local, el cobre, uno de los principales productos de exportación de Chile, mostró un leve repunte en el mercado, logrando revertir sus pérdidas tras la apertura de la sesión americana y marcando un aumento del 0,05% hasta los US$5,77 la libra. Sin embargo, este incremento no fue suficiente para contrarrestar la presión externa y la fortaleza del dólar, lo que significó que el peso chileno cerrara con un descenso significativo. Esta situación resalta la compleja interrelación entre los mercados de commodities y el tipo de cambio en un ambiente global incierto.
En resumen, la combinación de un dólar internacional fuerte, expectativas todavía cautelosas sobre las políticas monetarias de la Reserva Federal y un mercado de cobre sin impulso decisivo han contribuido al aumento del tipo de cambio en el contexto local. Este fenómeno refleja no solo las dinámicas del mercado chileno, sino también la influencia de factores económicos globales en la economía nacional. Los inversionistas deberán permanecer atentos a las próximas indicaciones tanto desde la Fed como de los mercados de materias primas para medir el escenario de la divisa en los días que vienen.








