La gastronomía y los espectáculos en vivo se han convertido en la nueva receta del turismo para los chilenos en 2025, según un estudio reciente de Airbnb. En un mundo donde viajar ya no solo implica cambiar de escenario, los viajeros nacionales buscan experiencias que enriquezcan su conexión con el destino. Con más del 80% de los encuestados indicando que eligieron un lugar por su oferta gastronómica o cultural, queda claro que el paladar y el ánimo festivo son ahora guías fundamentales en la planificación de escapadas. Esta tendencia está propiciando un auge en destinos que integran la riqueza culinaria con eventos culturales, creando un ciclo de atracción entre ambas características.
En Chile, lugares como Punta Arenas, Santiago, Valdivia y Puerto Varas se han posicionado como auténticos polos culinarios, ofreciendo especialidades como el asado de cordero magallánico, el curanto en su versión más tradicional y las icónicas empanadas de pino de la capital. Airbnb ha aprovechado esta tendencia a través de su servicio de Experiencias, facilitando acceso a actividades que permiten a los viajeros interactuar con la cultura local. Desde la elaboración de empanadas hasta catas de pisco en Vicuña, la plataforma ofrece una ventana al alma culinaria del país, transformando cada viaje en una deliciosa aventura.
La búsqueda de experiencias auténticas no se limita a las fronteras chilenas, sino que también se extiende a ciudades internacionales reconocidas como Roma, Nueva York, Madrid y Barcelona. Chilenos aventureros exploran estos destinos en busca de la combinación perfecta entre gastronomía y cultura, encontrando en Airbnb una plataforma que ofrece experiencias únicas con chefs de renombre internacional. Esta amplia variedad de ofertas está redefiniendo la forma en que los chilenos viven el turismo, impulsando una mayor valoración de la experiencia gastronómica como parte integral de sus viajes.
Uno de los aspectos más vibrantes de esta nueva ola turística son los eventos masivos, que actúan como imanes para atraer visitantes. El regreso de Kylie Minogue a Chile, por ejemplo, ha generado un aumento significativo del 85% en las búsquedas de alojamiento en Santiago. Este fenómeno no solo resalta la importancia de la música en la experiencia de viaje, sino que también refleja una tendencia global donde los viajeros ajustan sus planes para coincidir con festivales y conciertos. Este enfoque en los eventos permite fusionar la pasión por la gastronomía con el entretenimiento en un mismo viaje.
Para adaptarse a esta creciente demanda, los anfitriones locales han expandido su oferta de experiencias culturales en Santiago. Los visitantes ahora pueden elegir entre actividades tan diversas como grabar una canción con un productor musical o embarcarse en recorridos de arte callejero. La combinación de trekking desde el cerro San Cristóbal hasta el centro de la ciudad con clases culinarias ofrece un sinfín de posibilidades que enriquecen la experiencia turística. Así, los conciertos y eventos en vivo no solo aportan al sector turismo, sino que también incentivan a los viajeros a involucrarse más con la cultura y la gastronomía locales, cimentando un futuro prometedor para el turismo en Chile.








