El Banco Central de Chile ha publicado recientemente su informe sobre el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) correspondiente a diciembre de 2025, revelando un crecimiento del 1,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este incremento sugiere que la economía nacional continúa en un proceso de expansión, aunque el informe destaca significativas disparidades entre los diferentes sectores que la componen. De acuerdo con el ente emisor, el crecimiento fue impulsado en gran parte por el aumento en los servicios y otros bienes, mientras que la actividad minera experimentó una caída en su producción, lo que moderó el avance general del indicador.
Javier Mella, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, comentó que el dato del Imacec estaba dentro de lo proyectado, aunque la composición del crecimiento fue diferente a lo anticipado. Mella señaló que se observó un menor dinamismo en el sector minero, a la vez que el comportamiento en los sectores de servicios y comercio mostró resultados que sorprendieron a los analistas. Esta variabilidad en los sectores económicos sugiere que, si bien hay un clima de crecimiento, los motores detrás de este crecimiento están cambiando, lo que podría tener implicaciones para las políticas económicas futuras.
Con respecto a las proyecciones para 2026, Mella expresó que existe la posibilidad de alcanzar un crecimiento superior al 2,5%, aunque este depende en gran medida de las políticas que se implementen a lo largo del año. Resaltó la necesidad de prestar atención a las decisiones fiscales y los recientes ajustes en el gasto público, que podrían afectar la dinámica de la economía. Estas advertencias surgen en un contexto donde la estabilidad económica es clave para sostener los niveles de crecimiento esperados.
En lo que concierne a la inflación, el académico de la Universidad de los Andes también ofreció un análisis, anticipando que Chile podría estar alcanzando en el primer trimestre de 2026 un promedio que se aproxime al 3%. A su juicio, esto representa una mejora significativa en comparación con la inflación observada en enero de 2025, lo cual podría contribuir a un ambiente económico más favorable. La moderación en la inflación es un factor vital que podría alentar tanto el consumo como la inversión, fortaleciendo aún más la actividad económica.
Finalmente, Javier Mella manifestó que, aunque las tasas de crecimiento tendenciales en Chile no superan el 2%, hay un potencial significativo para superarlas si se presentan condiciones internas y externas favorables. Este optimismo viene acompañado de la necesidad de manejar adecuadamente los desafíos económicos y mantener un enfoque en las políticas públicas que fomenten el crecimiento sostenible. A medida que el país navega hacia un nuevo año, los expertos permanecerán atentos a las variaciones en los sectores económicos para ajustar sus expectativas y estrategias.








