El gremio industrial ha resaltado la importancia de los incentivos a la reinversión y la mayor liquidez empresarial, elementos que, según sus líderes, son fundamentales para el fortalecimiento del sector manufacturero. Estas medidas facilitan no solo la adquisición de maquinaria, sino también la automatización de procesos y la ampliación de la capacidad productiva, lo que se traduce en efectos positivos sobre el empleo formal. La Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (ASIMET) ha valorado las recientes decisiones del Gobierno en el marco del Plan de Reconstrucción Nacional y ha aplaudido la reintegración del sistema tributario como un paso en la dirección correcta para reactivar la economía del país.
Dentro de las medidas tributarias anunciadas, destaca la propuesta de reducción gradual del impuesto corporativo, que pasará del 27% al 23% entre 2028 y 2030. Esta disminución impositiva, unida a la posibilidad de retirar saldos para fomentar la inversión, componen un conjunto de iniciativas que, según ASIMET, robustecen la liquidez de las empresas y generan un panorama favorable para la inversión productiva. Fernando García, presidente de ASIMET, ha señalado que la manufactura de alto valor agregado, específicamente en el ámbito metalúrgico y metalmecánico, requiere estabilidad y capital accesible a largo plazo para poder prosperar.
García ha destacado que la reinversión de utilidades acumuladas, sin una carga tributaria inmediata, puede acelerar la modernización tecnológica y la renovación de equipos industriales. No obstante, ASIMET también ha advertido que una simple reducción de impuestos no garantiza un aumento sostenido en la inversión. Es esencial generar un entorno propicio que contemple factores como certeza regulatoria, seguridad pública y costos energéticos competitivos, que son cruciales para que se puedan concretar proyectos productivos a largo plazo.
Reconociendo el desafío de la reactivación económica, García ha enfatizado la necesidad de avanzar hacia una política de desarrollo productivo integral que complemente los incentivos fiscales con medidas que impulsen la competitividad industrial. La modernización de la institucionalidad económica y la mejora de los sistemas de fiscalización del comercio exterior son aspectos esenciales para fomentar un clima de inversión saludable. A su vez, ha subrayado el rol de Aduanas en la protección de los productores nacionales frente a importaciones que no cumplen con los estándares requeridos, sugiriendo que esto es crucial para asegurar una competencia leal.
Por último, García ha subrayado que Chile no debe limitarse a ser un país comerciante de bienes, sino que debe enfocarse en la producción interna, la adición de valor y el desarrollo de tecnología para recuperar capacidades industriales estratégicas. En un contexto internacional que favorece la reindustrialización, ha afirmado que si las medidas tributarias se articulan dentro de una agenda más amplia, Chile tiene la oportunidad de mejorar su productividad y resiliencia ante conflictos económicos externos. Esta estrategia, según ASIMET, podría ser catapultada hacia un futuro industrial más robusto y exitoso para el país.








