Crisis migratoria

La grave crisis migratoria que tiene lugar en Chile

Carabineros se enfrentó el viernes a inmigrantes indocumentados en la ciudad de Iquique, mientras las autoridades desalojaban a cientos de personas que llevaban meses ocupando una plaza pública.

Un centenar de carabineros participaron en la operación que dejó una persona herida y se saldó con cinco detenciones en la Plaza Brasil, según informaron las autoridades.

Miles de inmigrantes ilegales, principalmente familias venezolanas, comenzaron a llegar a Iquique hace un año, viviendo en las calles en tiendas de campaña y sobreviviendo gracias a donaciones de caridad, mendigando o haciendo trabajos esporádicos para obtener dinero.

Muchos de ellos llegaron a pie tras un agotador viaje a través de Bolivia. Muchos habían vivido en Perú antes de llegar a Chile, y dijeron a la AFP que se fueron de allí debido a la creciente xenofobia antivenezolana.

El viernes, cuando carabineros se movilizó para expulsarlos, algunos se resistieron ante la mirada de los vecinos del barrio, algunos apoyando a carabineros y otros denunciando la acción.

“Esto no puede seguir así”, dijo una vecina, que se identificó sólo como Mariela.

“Me tuve que mudar y no he podido alquilar mi casa (porque) nuestra plaza está tomada: ahí comen, van al baño. No se puede vivir así”, dijo a la AFP.

“Las autoridades no han dado una solución ni para ellos ni para nosotros”.

Como si fuéramos animales

Las autoridades no respondieron a los intentos de la AFP de averiguar a dónde fueron llevados los migrantes.

La evacuación tuvo lugar en la víspera de una marcha prevista en la ciudad contra los inmigrantes indocumentados.

Joselyn, una venezolana de 30 años que no quiso dar su apellido, dijo que muchos de los ocupantes ilegales habían intentado alquilar un alojamiento legalmente, “pero los propietarios dijeron que no, simplemente porque somos migrantes”.

Luis, otro inmigrante venezolano de 24 años, se preguntaba qué les pasaría.

“No nos dan ningún papel, nos echan como si fuéramos animales. A los animales ni siquiera se les trata así”, dijo.

Las autoridades locales y los residentes afirman que la delincuencia ha aumentado desde la llegada de los inmigrantes.

“El desalojo de estos espacios tiene que ver con el hecho de que no está permitido utilizar espacios públicos con fines recreativos para poner viviendas temporales”, dijo el ministro del Interior, Rodrigo Delgado.

Muchos de los migrantes que ingresan a Chile desde el norte se dirigen a Santiago o más al sur con la ayuda de familiares o amigos que ya se encuentran allí, pero otros sin recursos o incluso sin documentos de identidad quedan atrapados en ciudades mineras o industriales del norte.