Inteligencia Artificial en Finanzas: Riesgos y Consejos Clave

Cada vez más personas están recurriendo a herramientas de inteligencia artificial (IA) para gestionar sus deudas, entender créditos y hacer comparaciones de alternativas de ahorro, así como para resolver dudas relacionadas con inversiones. Aunque estas plataformas pueden resultar útiles para explicar conceptos financieros o simular escenarios, expertos advierten acerca de los riesgos potenciales de privacidad, ciberseguridad y fraude, especialmente cuando los usuarios proporcionan información personal sensible. En este contexto, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) de Chile ha emitido alertas a lo largo de 2026 sobre diversas aplicaciones y entidades que no están autorizadas para brindar servicios financieros regulados en el país.

La advertencia de la CMF cobra relevancia en un entorno donde muchas plataformas se presentan con un diseño moderno y utilizan un lenguaje técnico que asimila la apariencia de seguridad. Según César Alcacibar, experto en ciberseguridad y fundador de vZion Cloud, el aumento en el uso de la IA se debe a una combinación de accesibilidad, rapidez en la obtención de respuestas y la evolución de los hábitos digitales. «Hoy en día, cualquier persona puede formular una pregunta compleja sobre finanzas personales en un lenguaje cotidiano y recibir una explicación clara, contextualizada y disponible las 24 horas. La IA está cubriendo un vacío en la orientación financiera, especialmente para aquellos que carecen de acceso a asesoría profesional», advirtió Alcacibar.

A diario, la IA puede ser muy eficaz para ayudar a comprender términos financieros como carga anual equivalente o para estructurar un presupuesto mensual. Sin embargo, el problema surge cuando los usuarios comienzan a introducir datos personales específicos. Alcacibar señala que no se debe compartir información sensible como RUT, claves bancarias, números de cuenta, saldos o historial de deudas en plataformas que no sean seguras. «Al ingresar datos como estos, los usuarios exponen información que podría ser almacenada y, en el peor de los casos, divulgada si la plataforma no garantiza estándares de seguridad adecuados», explicó.

Los riesgos que conlleva compartir información financiera no se limitan a recibir recomendaciones erróneas. Revelar detalles como la ubicación de cuentas y montos adeudados puede facilitar el trabajo de estafadores, al hacer que fraudes como correos falsos o suplantaciones sean más creíbles. Alcacibar alerta sobre la proliferación de plataformas fraudulentas que imitan servicios legítimos y prometen inversiones exclusivas o seguros de ganancias. «Una advertencia clara sobre el fraude es cuando una plataforma solicita conectar cuentas bancarias y compartir claves o documentos específicos, ya que ninguna herramienta legítima necesita dicha información para ofrecer asesoría financiera», subrayó.

Si bien la IA puede ser valiosa para realizar consultas generales sobre créditos o presupuestos, es fundamental que los usuarios sean cautelosos y no proporcionen información personal. Los expertos aconsejan no ingresar datos como RUT, contraseñas, o información financiera detallada en plataformas no verificadas. También es esencial desconfiar de cualquier plataforma que ofrezca rendimientos garantizados, evalúe préstamos sin requisitos previos o ejerza presión para transferencias rápidas. César Alcacibar enfatiza que, aunque la IA puede ayudar a organizar el pensamiento en finanzas personales, las decisiones de gran envergadura deben ser confirmadas con asesores humanos acreditados o entidades financieras reguladas.