Liquidez en la construcción: Retos y soluciones clave

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Un reciente informe ha dado a conocer que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile (MINVU) dejará obligaciones impagas que superan los 130 millones de dólares, lo que afectará de manera significativa la ejecución de proyectos en el sector de la construcción y alterará los flujos de caja de las empresas involucradas. Este preocupante escenario pone nuevamente en relieve la necesidad de contar con procesos eficientes, tecnología avanzada e información financiera consolidada y actualizada que permita gestionar la liquidez de manera efectiva. En un contexto donde la presión por la liquidez se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales para las constructoras, el informe destaca la urgencia de adoptar medidas que aseguren una gestión financiera más robusta.

De acuerdo con la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), factores como los altos costos operativos, los pagos atrasados y un notable exceso de propiedades sin vender están tensionando los flujos de caja de las empresas del sector. La necesidad de que las áreas financieras adopten procesos más disciplinados se hace cada vez más evidente. A esto se suma un informe global de Aon titulado “Cash Flow and Liquidity Risk: A Rising Challenge” que sitúa el riesgo de liquidez entre los 10 principales desafíos corporativos, evidenciando la urgencia de disponer de información precisa y actualizada para tomar decisiones adecuadas en tiempos críticos.

En el caso de Chile, uno de los grandes obstáculos para una adecuada gestión financiera es la baja integración de sistemas y el prevalente uso de flujos manuales. La falta de información consolidada provoca, según expertos, una serie de asimetrías de información dentro de los equipos responsables de gestionar la liquidez. Francisco Roa, Product Owner de Tesorería en Agilice, menciona que «muchas constructoras aún dependen de flujos de caja obsoletos o desconectados de los bancos y los sistemas de gestión, lo que complica la anticipación de escenarios y la toma de decisiones estratégicas con certeza», lo que pone en riesgo la sostenibilidad financiera de los proyectos.

Dentro de este contexto, la exigencia de una gestión financiera que no solo contemple una visión consolidada de los flujos de caja, sino que también detalle los egresos de cada obra, es crucial. Este nivel de trazabilidad por proyecto ha llevado al sector a adoptar herramientas que integran datos y automatizan procesos críticos. Agilice, por ejemplo, ha implementado un módulo de Tesorería que se conecta directamente con bancos y Documentos Tributarios Electrónicos (DTE), centralizando la información financiera y mejorando notablemente la visibilidad y la gestión de pagos por obra. Roa subraya que «la digitalización financiera no solo permite reducir errores y mejorar la relación con proveedores, sino que también brinda mayor claridad sobre la liquidez disponible.»

Sin embargo, a pesar de los avances, el Centro Nacional de Productividad (CNEP) destaca que la construcción todavía es una de las industrias con el menor nivel de sistematización. Por ende, la adopción de herramientas de integración financiera se presenta como un paso inevitable para enfrentar un mercado cada vez más exigente. Expertos coinciden en que la transformación digital en el área financiera es fundamental; las empresas que consigan integrar sus datos y automatizar sus procesos de tesorería estarán mejor equipadas para anticipar desafíos relacionados con la liquidez y mejorar su resiliencia ante un marco competitivo en constante evolución.