Expertos de la plataforma chilena de gestión de operaciones, DataScope, han desarrollado una hoja de ruta destinada a ayudar a las organizaciones a identificar áreas de ineficiencia y actuar a tiempo en el contexto de un mercado laboral cada vez más desafiante y la recuperación de la productividad. De acuerdo a recientes datos del Banco Central, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de mayo de 2026 experimentó una caída del 0,9% en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que marca cinco meses consecutivos de disminución en la actividad económica desestacionalizada. Este escenario plantea la posibilidad de una recesión técnica en Chile, poniendo a las empresas ante el reto de adaptarse para sobrevivir y prosperar.
A medida que la tasa de desempleo alcanzó el 9,1% en el trimestre febrero-abril de 2026 y la productividad total muestra signos de recuperación con un crecimiento sostenido durante dos años, las empresas chilenas deben reconsiderar su enfoque hacia la generación de valor con sus recursos actuales. Carlos Carvajal, cofundador y gerente de desarrollo de DataScope, advierte que es crucial preguntarse sobre el uso de los recursos en medio de esta dualidad: «Las empresas necesitan evaluar cómo se están utilizando sus recursos actuales y dónde están las ineficiencias en sus procesos». Con esta premisa, DataScope ha elaborado una guía con cinco pasos para que las organizaciones puedan transformar sus procesos y mejorar su eficiencia operacional.
El primer paso en esta guía es detectar el tiempo perdido en tareas que no generan valor. Muchas empresas no logran identificar los procesos que consumen horas de trabajo sin afectar los resultados del negocio, tales como la consolidación manual de datos o la duplicidad de registros. Identificar estas pérdidas es esencial, ya que una empresa no puede mejorar aquello que no está midiendo. DataScope enfatiza que una análisis exhaustivo de cómo los equipos distribuyen su tiempo puede ayudar a entender cuánto de ese tiempo es realmente productivo y cuánto se destina a la gestión de la información.
El segundo paso implica la digitalización de la información que se genera en terreno. En diversas industrias, gran parte de las operaciones ocurren fuera de las oficinas centrales, y si la información se captura manualmente o llega con retraso, las decisiones se ven afectadas. Según el Ministerio de Economía, cerca de 1 de cada 4 empresas aún no ha implementado la transformación digital en procesos clave, limitando su capacidad de gestionar con información relevante y oportuna. Por ello, se recomienda transformarlo en datos trazables que permitan a las empresas gestionar y tomar decisiones más informadas y eficaces.
Finalmente, el último paso se centra en convertir los datos en decisiones efectivas. DataScope sugiere que las empresas deben pasar de una operación reactiva a una gestión proactiva basada en información, donde cada dato recopilado pueda facilitar mejoras concretas. Este enfoque es crucial en el actual recorrido hacia la recuperación de productividad en Chile, y representa un cambio paradigmático en cómo las organizaciones deben moverse en un contexto económico complejo. Con esta hoja de ruta, DataScope busca no solo aumentar la eficiencia, sino también brindar a las empresas las herramientas necesarias para adaptarse y crecer en tiempos inciertos.








