En un avance histórico, Chile se posiciona como el segundo país a nivel mundial en participación femenina en la industria minera, alcanzando un 21,8% en 2024, según el más reciente Monitoreo de Indicadores de Género de la alianza CCM-Eleva. Esta cifra representa una notable mejora en comparación al 7,7% registrado en 2014, consolidando el compromiso de las 12 empresas mineras que forman parte de esta alianza, entre ellas Antofagasta Minerals y BHP. Cristian Molina, Gerente de Operaciones de Tres60, destacó que este progreso refleja una profunda transformación cultural y organizacional, abriendo oportunidades concretas para las mujeres en la minería, un sector tradicionalmente masculinizado.
Durante el segundo semestre de 2023, las nuevas contrataciones femeninas alcanzaron un récord histórico, representando el 47,4% del total de nuevas incorporaciones. Aunque el primer semestre de 2024 mostró una caída al 38,6%, el segundo semestre evidenció una recuperación con un 43%, lo que se traduce en 1.485 nuevas trabajadoras en el sector. En particular, la Región de Antofagasta ha destacado por su liderazgo en este ámbito, con la participación femenina en minería aumentando del 21,6% en 2023 al 25,6% en el segundo semestre de 2024, superando así el promedio nacional. Este crecimiento es un claro indicativo de que las políticas adecuadas pueden facilitar un cambio significativo en la inclusión de mujeres en la minería.
A pesar de los avances logrados, persisten desafíos estructurales que amenazan la sostenibilidad de estos logros. La participación de mujeres en carreras técnicas relacionadas con la minería se encuentra estancada, con solo un 13% en educación superior y un 14% en educación media técnico-profesional. Esta disparidad educativa limita la oferta de talento calificado y dificulta el ascenso de mujeres a posiciones de liderazgo en un sector que requiere capacidades especializadas. Se hace evidente la necesidad de invertir en formación técnica accesible que promueva la igualdad de género en el ámbito educativo y laboral.
Empresas líderes como Tres60 están tomando medidas para abordar estas brechas. A través de plataformas propias y su Academia TRES60, buscan formar talento técnico y fomentar espacios para mujeres en áreas especializadas como la automatización y la integración tecnológica en minería. La alianza CCM-Eleva está comprometida en implementar programas educativos inclusivos y metodologías innovadoras que permitan a las mujeres acceder a la formación necesaria para desarrollarse dentro del sector. Mauricio Aguilera, Gerente de Administración y Finanzas, subrayó la necesidad de no solo aumentar el número de mujeres en la industria, sino también asegurar que tengan oportunidades reales para crecer y liderar.
Finalmente, el camino hacia una minería más inclusiva y equitativa en Chile será posible mediante el compromiso conjunto de todos los actores involucrados, incluyendo el sector público, la sociedad civil y el mundo académico. La evolución de la participación femenina desde el 7,7% en 2014 al actual 21,8% es un indicativo de que la inclusión es factible; no obstante, su consolidación exigirá un esfuerzo renovado para cerrar las brechas educativas y culturales que aún existen. La diversidad y la equidad no solo son esenciales para construir una industria más justa, sino que también son fundamentales para el lema de desarrollo sostenible que el país busca alcanzar.








