Precio del oro: ¿Cómo los conflictos geopolíticos afectan su valorización?

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El oro ha experimentado un incremento del 2%, recuperando parte del terreno perdido después de una racha alcista que duró cuatro días hasta el martes. Este comportamiento se da en un contexto donde los operadores están evaluando la prima de riesgo del oro en comparación con la apreciación del dólar, el cual ha visto un incremento del 1,4% esta semana. Con los rendimientos de los bonos en ascenso y el aumento de los precios de la energía, el miedo a una inflación generalizada se ha acentuado, llevando a muchos inversores a replantear sus estrategias y reducir sus apuestas sobre la flexibilización monetaria, al tiempo que se desencadenaba una ola de ventas en el mercado de acciones.

Peter Kinsella, director global de estrategia de divisas de Union Bancaire Privée, UBP SA, expresó que el mercado del oro está reflejando una «medida de reducción del riesgo de cartera» que es habitual en tiempos de incertidumbre. Hizo hincapié en que lo observado en esta ocasión es coherente con los patrones de comportamiento en conflictos anteriores. Además, los datos de la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas muestran que la posición neta larga de los gestores de fondos en oro ha disminuido desde finales de enero, acercándose a niveles que no se habían visto en una década, lo que podría limitar la caída del precio del oro en el corto plazo.

Este año, el oro en lingotes ha visto un aumento cercano al 20%, logrando un récord histórico al superar los 5.595 dólares la onza a finales de enero. Este auge en la demanda se ha visto impulsado por la persistente tensión en el ámbito geopolítico y comercial, así como las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal de EE. UU. La fragilidad económica global se hace evidente a medida que se intensifican los conflictos en la región, siendo el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán el más visible, con bombardeos sobre Teherán y una escalada de tensiones que mantiene a los mercados en estado de alerta.

Kinsella anticipa una recuperación del oro a largo plazo, argumentando que los factores que motivan esta tendencia no han cambiado. No obstante, también advierte que los riesgos inflacionarios derivados del aumento de los precios de la energía podrían atrapar las ganancias del lingote, forzando a la Reserva Federal y a otros bancos centrales a mantener estables las tasas de interés o, en el peor de los casos, a elevarlas. Actualmente, los inversores han descontado con un 80% de probabilidad la probabilidad de un recorte de tasas este año, un cambio drástico en las expectativas después de haber anticipado previamente varios recortes.

En medio de estas fluctuaciones, el presidente Donald Trump ha anunciado que Estados Unidos intervendrá en el Estrecho de Ormuz para ofrecer escoltas navales y garantías de seguros a los petroleros, buscando salvaguardar el importante tráfico marítimo por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. A medida que el oro al contado subía un 1,7% a 5.172,78 dólares la onza en Singapur, otros metales preciosos como la plata, el platino y el paladio también mostraron incrementos destacables. La atención del mercado continúa centrada en cómo estos desarrollos influirán en los precios de los metales preciosos en un clima de incertidumbre económica y política.