Reducción de jornada: ¿realmente mejora la calidad de vida laboral?

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A poco más de un mes desde la implementación de las 42 horas laborales en Chile, las organizaciones ya están enfrentando complicaciones significativas en la gestión de sus operaciones. Aunque la reducción de la jornada laboral fue aclamada como un paso hacia la mejora de la calidad de vida de los trabajadores, los expertos advierten que la lógica del cambio va más allá de simplemente recortar horas en el calendario. Según Jorge Chinchón, CFO de Rex+, el verdadero desafío radica en la necesidad de una administración meticulosa de las remuneraciones, dado que pequeños errores en variables como asistencia o horas extra pueden tener un impacto descomunal al cierre del mes.

Uno de los efectos inmediatos de esta reforma laboral se refleja en el aumento del valor de la hora trabajada. Con la reducción de la jornada mensual, las empresas ahora enfrentan el costo adicional de horas extraordinarias, lo que puede complicar los cálculos de bonos y otros componentes de la liquidación de sueldos. Claudio Aguilera, CRO de Rex, indicó que muchas empresas abordan la nueva normativa como un simple ajuste administrativo, cuando en realidad el cambio exige una reestructuración profunda en los procesos, turnos y compensaciones de los empleados.

La falta de planificación en la adaptación a estas nuevas condiciones laborales puede resultar en mayor estrés para los trabajadores, quienes podrían verse obligados a cumplir con la misma carga laboral en un tiempo reducido. Aguilera destacó que hay empresas cuyos equipos están trabajando bajo presión, con más carga laboral acumulada y menor tiempo para completar sus tareas, lo que podría contradecir la finalidad de la reducción de jornadas. Esta situación genera un ciclo vicioso que afecta la productividad y el bienestar del personal.

Además, los errores en la administración de remuneraciones pueden desencadenar problemas más graves, no solo a nivel interno, sino también legal y financiero. Un error en la liquidación puede generar desconfianza entre los trabajadores, provocar reprocesos, rectificaciones y, en el peor de los casos, atraer fiscalizaciones. Para las áreas de Recursos Humanos y Finanzas, el cierre de mes se convierte en una etapa crítica, donde cualquier falla puede costar caro en términos de reputación y confianza empresarial.

La clave para abordar estos desafíos radica en la integración efectiva de sistemas de asistencia, turnos y remuneraciones en un flujo de información coherente. Desde Rex+ enfatizan que las empresas que superan mejor estos cambios no son aquellas que apresuran la reducción de horas, sino las que efectivamente profesionalizan su gestión laboral. La promesa de la reducción de la jornada laboral de mejorar la calidad de vida de los trabajadores solo se cumplirá si los procesos operativos se ajustan en consecuencia, evitando así que se traslade la carga a áreas críticas como la de remuneraciones.