Salud financiera de las microempresas: Alarmantes indicadores en 2026

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Las micro, pequeñas y medianas empresas chilenas comenzaron el año 2026 enfrentando un panorama de presión financiera persistente, que podría derivar en un deterioro silencioso de su liquidez. Esta preocupación surge del último informe del Termómetro Pyme, elaborado a partir de un sondeo dirigido a 1.059 miembros de la comunidad empresarial PROPYME en todo Chile, y cuyos resultados fueron analizados por DefensaDeudores.cl. Aunque un significativo 76,49% de estas MiPymes logró cumplir a tiempo con el pago de las cotizaciones previsionales de sus trabajadores, el restante 23,51% no pudo cumplir, lo que indica la existencia de estrés financiero en esta parte del sector. Además, el 25,5% de las empresas reportó haber tenido que postergar el pago de IVA, una clara señal de las dificultades de liquidez que enfrentan en el corto plazo.

Uno de los datos más alarmantes revelados en el estudio es la dependencia de las empresas en sus ingresos personales para mantener su operación. Se identificó que el 57,22% de las MiPymes han inyectado ahorros o recursos propios para financiar su actividad durante el último mes. Según Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl, esta situación es crítica, ya que aunque muchas empresas continúan operando, lo hacen sin un colchón financiero que les permita proyectarse. Esto evidencia una fragilidad estructural que, si se normaliza, podría tener un impacto muy negativo en la viabilidad de estas empresas, que aún podrían ser sostenibles en un mejor escenario financiero.

En términos de financiamiento y su relación con el Estado, el Termómetro Pyme muestra que un número significativo de empresas todavía cumple con sus obligaciones, aunque con señales de debilidad subyacente. Sorprendentemente, solo el 9,92% de las MiPymes han recurrido a factoring para mejorar su flujo de caja, lo que sugiere que existen barreras para acceder a estos recursos, elevado costo o simplemente un desconocimiento de la herramienta. Por otro lado, un 69,12% de las MiPymes afirmó no tener deudas vigentes con la Tesorería General de la República (TGR), pero la proporción restante enfrenta compromisos tributarios activos, lo que podría representar un grave foco de presión financiera.

Desde PROPYME se alerta sobre las implicancias de esta situación, que podría tener efectos económicos y sociales prolongados. Según Rodney Bon, director ejecutivo de la organización, aunque las MiPymes están demostrando un esfuerzo importante por mantenerse al día, muchas lo hacen a costa de su patrimonio personal. Esta transformación del problema a un fenómeno social requiere urgente atención, ya que cuando el sostenimiento del negocio depende de ahorros familiares, las consecuencias impactan no solo a las empresas sino también a las familias que dependen de las mismas. Bon enfatiza la necesidad de actuar rápidamente para fortalecer la identificación temprana de riesgos y facilitar la renegociación de deudas antes de que se conviertan en un problema judicial.

Con el fin de proporcionar un análisis comprensivo de la salud financiera de las MiPymes, el Termómetro Pyme se implementó en enero de 2026 buscando monitorear indicadores clave de la situación económica del sector. Este instrumento será utilizado mensualmente para evaluar seis aspectos críticos, incluidos el cumplimiento de pagos previsionales, la inyección de recursos personales, la postergación del IVA, el uso de factoring, las deudas con la TGR y la clasificación empresarial según sus ventas anuales. Rodrigo Bon destaca la importancia de contar con una herramienta basada en datos reales que permita anticipar riesgos en lugar de reaccionar solo ante situaciones críticas. La medición constante de estos indicadores facilitará la identificación de tendencias y alertas tempranas que puedan ayudar a las MiPymes a mantener su viabilidad en un entorno cada vez más desafiante.