Un fuerte terremoto de magnitud 6.3 ha sacudido la ciudad portuaria de Esmeraldas, Ecuador, causando heridas a al menos 20 personas y llevándose por delante numerosos edificios e infraestructuras. El sismo, ocurrido a las 6:44 hora local del viernes, tuvo su epicentro cerca de la costa ecuatoriana y se registró a una profundidad de 30 km (18.64 millas), lo que intensificó los daños una vez que las ondas sísmicas alcanzaron la ciudad. Las autoridades locales han declarado que se están realizando evaluaciones de los daños mientras la población teme la posibilidad de aftershocks.
El impacto del terremoto ha sido devastador, dejando al 80% de los hogares sin suministro eléctrico y obligando a la interrupción temporaria de varias operaciones petroleras en la región. La empresa estatal Petroamazonas anunció que suspendieron sus actividades en la refinería de Esmeraldas para garantizar la seguridad de sus trabajadores y evaluar los daños. Las calles están repletas de escombros, y muchas familias se han visto obligadas a dejar sus casas debido a la precariedad de las estructuras, lo que ha aumentado la necesidad de refugios temporales.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, no tardó en reaccionar ante la situación, movilizando a todos los ministros del gobierno para que lleguen a Esmeraldas y coordinar las acciones inmediatas de ayuda. En un mensaje a través de redes sociales, Noboa aseguró a la población que el gobierno está comprometido a trabajar incansablemente para mitigar los efectos de la tragedia. «Estamos aquí para brindar el apoyo necesario a los afectados, y nuestra prioridad es asegurar que todos tengan acceso a refugios y suministros básicos,» afirmó.
Testigos del sismo han compartido relatos desgarradores sobre sus experiencias. Andres Mafare, un residente de Esmeraldas, relató cómo escuchó un estruendo aterrador antes de que la tierra temblara fuertemente bajo sus pies. Al llegar a su hogar, encontró que su casa había colapsado, lo que refleja la magnitud del desastre. La preocupación por la seguridad familiar ha llevado a muchos a buscar refugios temporales, enfatizando la angustia que vive la población en estos momentos críticos.
Este sismo se suma a la larga historia sísmica del país, ya que Ecuador ha enfrentado catástrofes similares en el pasado. En 2023, un terremoto anterior dejó 15 muertos y numerosos heridos. En 2016, el más devastador de ellos, fue de magnitud 7.8 y causó la muerte de más de 700 personas. La población ecuatoriana sigue en alerta ante la posibilidad de nuevas réplicas y las autoridades han activado protocolos de emergencia mientras trabajan arduamente para brindar asistencia a quienes más lo necesitan.








