Transformación digital en Chile: ¿Cómo afecta la movilidad actual?

Image

Los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelan una dualidad interesante en la movilidad dentro de Chile. En mayo de 2026, el sistema de Metro de Santiago vio una disminución leve del 0,4% en el número de usuarios en comparación con el mismo mes del año anterior, alcanzando un total de 57,5 millones de transportados. Este retroceso plantea la pregunta de si se trata de un ajuste estructural en los hábitos de movilidad de los ciudadanos o simplemente de una fluctuación estacional asociada a las condiciones particulares de mayo.

En contraste, el uso de autopistas urbanas y plazas de peaje experimentó un crecimiento notable del 4,5%, con un total de 58,5 millones de pasadas en las plazas de peaje a nivel nacional. Este aumento puede interpretarse como una señal de que el teletrabajo híbrido, que se ha arraigado en las rutinas luego de la pandemia, está reduciendo la dependencia de los transportes públicos, a la vez que evidencia una mayor preferencia por vehículos particulares y servicios de movilidad como Uber y Cabify, los cuales ofrecen flexibilidad en los desplazamientos laborales.

Adicionalmente, el reciente aumento del 24,4% en el despacho de encomiendas sugiere que una parte significativa del incremento vehicular no solo se debe a personas trasladándose al trabajo, sino también a la creciente demanda por servicios de entrega y logística. Esta tendencia hacia el comercio en línea y las entregas a domicilio está cambiando el panorama del tráfico, evidenciando un cambio hacia flujos de movilidad más centrados en la logística de última milla, en lugar del tradicional traslado hacia los lugares de trabajo.

Asimismo, se observaron caídas significativas en el uso de la telefonía móvil y en el envío de documentos físicos, con porcentajes de -17,9% y -15,4% respectivamente. Estos datos reflejan un claro desplazamiento hacia la comunicación digital, donde las aplicaciones de mensajería y videollamada han sustituido en gran medida las llamadas de voz, y la firma electrónica está ganando terreno en el ámbito administrativo. La transformación digital en Chile ha avanzado a pasos agigantados, marcando el fin de una era donde los métodos tradicionales de comunicación y documentación eran predominantes.

Con estos resultados en mano, es evidente que la actividad económica en Chile no está en recesión, sino que simplemente está evolucionando. La divergencia entre los patrones de uso del transporte público y el aumento en el tráfico vehicular plantea nuevas dinámicas y expectativas sobre cómo los chilenos se moverán en el futuro. Habrá que continuar con atención los siguientes boletines del INE para confirmar si las tendencias observadas se consolidan o si, por el contrario, se deben a circunstancias pasajeras.