La Vendimia Chilena se ha consolidado como uno de los eventos turísticos más esperados del año, atrayendo a un número creciente de turistas de diversas partes del mundo. Según datos recientes de Airbnb, las búsquedas de alojamiento para este periodo han aumentado más de un 60% en comparación con el año pasado, 2024. Este interés masivo refleja la apreciación global por los vinos chilenos y la cultura enológica del país, destacando a Chile como un destino imperdible para los viajeros amantes del vino y la gastronomía.
El turismo proveniente de Brasil, que encabeza la lista de países emisores de visitantes a Chile, resalta la importancia de las cercanías geográficas y las similitudes culturales que favorecen el intercambio turístico. Le siguen Argentina, Estados Unidos y Perú, quienes también convergen en los valles más emblemáticos como Casablanca, Colchagua, Curicó y Maipo. Estos valles son reconocidos mundialmente por su producción vitivinícola de alta calidad, lo que los convierte en lugares ideales para que los turistas se sumerjan en la experiencia de la vendimia.
No solo los turistas internacionales están mostrando un creciente interés en las viñas chilenas. Un análisis de Airbnb indica que los viajeros nacionales también están impulsando el enoturismo, con un notable aumento del 30% en las búsquedas de alojamiento durante la temporada de vendimia en comparación con el año anterior. Esto subraya una tendencia positiva hacia el descubrimiento y la exploración de la rica oferta vinícola del país por parte de los chilenos, fortaleciendo la conexión con sus propias tradiciones vitivinícolas.
Las ciudades chilenas que lideran la demanda de alojamiento durante la vendimia incluyen Santiago, Concepción, Temuco, Antofagasta y Viña del Mar. Esta cifra pone de manifiesto el creciente interés por el enoturismo, no solo como un viaje de placer, sino también como una oportunidad para conocer la variada oferta de vinos chilenos. A medida que más personas buscan experiencias auténticas y únicas, el enoturismo se posiciona firmemente en el mercado turístico nacional.
El perfil del viajero que visitó Chile durante la temporada de vendimia está marcado por una notable participación de jóvenes y personas de mediana edad, siendo los mayores de 30 años un 30% de los visitantes. Además, el interés por estancias prolongadas también ha crecido, con un 25% de viajeros optando por permanecer más de siete noches. Este fenómeno destaca la búsqueda de una experiencia más completa, que incluye no solo la degustación de vinos, sino también un profundo conocimiento del proceso vitivinícola y la rica gastronomía local, convirtiendo cada visita en una inmersión en la cultura chilena.








