Damasco, 18 de marzo (Prensa Latina) – En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria ha condenado enérgicamente los recientes bombardeos aéreos israelíes que tuvieron lugar en la provincia de Deraa el 17 de marzo, resultando en la muerte de dos ciudadanos sirios y en heridas a otros 19. Este ataque ha sido calificado como un ataque hostil que no solo pone en peligro la estabilidad interna de Siria, sino que también representa una amenaza seria para la seguridad regional e internacional. La nota del ministerio subraya la gravedad de estos actos, señalando que contribuyen a un clima de violencia que exacerba la ya tensa situación en Siria y la región en su conjunto.
Las autoridades sirias han resaltado que estos ataques aéreos forman parte de una campaña sistemática que Israel ha adoptado contra el pueblo sirio, buscando desestabilizar al país. El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores sostiene que estas agresiones son una violación flagrante del derecho internacional y manifiestan un desprecio absoluto por las normas que rigen las relaciones entre estados soberanos. De acuerdo con la declaración, Israel actúa sin escrúpulos, justificando sus acciones con pretextos que no tienen bases creíbles, lo cual refuerza la percepción de impunidad y arbitrariedad en sus acciones militares.
El Gobierno sirio ha hecho un llamado urgente a la comunidad internacional, en particular a las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad, para que intervengan y pongan fin a estos ataques ilegales. El Ministerio solicita que se respete y se implemente el Acuerdo de 1974, que busca mantener la paz y la estabilidad en la región, así como proteger a los civiles de los efectos colaterales de un conflicto que no debería trasladarse a sus fronteras. La falta de acción internacional frente a estas violaciones puede interpretarse como un respaldo tácito a las operaciones militares israelíes en territorio sirio.
Los recientes ataques aéreos de Israel no se limitan a la provincia de Deraa. Solo unos días antes, se había producido un ataque que causó daños severos en un edificio del suburbio de Dummar, provocando múltiples heridos. Además, el 11 de marzo, la fuerza aérea israelí lanzó más de 40 bombardeos en varias instalaciones militares a lo largo de las provincias del sur de Siria, lo que aumenta la preocupación por una escalada de tensión en la región. Estas operaciones militares han sembrado el caos en un país que ya ha sido devastado por años de conflicto, aumentando el sufrimiento de su población.
Por su parte, el presidente interino de Siria, Ahmad Al-Shara, ha denunciado la agresión de Israel y ha instado a la comunidad internacional a que se alce en contra de estas violaciones a la soberanía nacional. En un contexto donde el ejército israelí ha estado extendiendo su presencia militar en las zonas fronterizas, estableciendo nuevos sitios estratégicos, la comunidad internacional debe tomar un papel activo en la prevención de más derramamiento de sangre. La situación en Siria continúa siendo un desafío no solo para el país, sino para la estabilidad de toda la región, y la respuesta del sistema internacional a estos ataques será crucial en los próximos días.








