Diosdado Cabello, el número dos del chavismo, aseguró en una reciente declaración que las fuerzas militares y policiales de Venezuela se encuentran «en alerta» y preparadas para responder ante cualquier posible amenaza, en un contexto marcado por las tensiones crecientes tras el ataque militar estadounidense a Caracas. En su discurso, Cabello no hizo mención directa sobre el anuncio realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la supuesta captura de Nicolás Maduro, pero sí enfatizó la importancia de mantener la calma y la unidad ante lo que él calificó como una agresión externa.
Durante su intervención, Cabello describió el ataque de Estados Unidos como «criminal y terrorista», señalando que este tipo de acciones solo busca desestabilizar la nación y crear angustia entre el pueblo venezolano. Al manifestar su rechazo, instó a los ciudadanos a no caer en el pánico ni facilitar la labor del «enemigo invasor» y defendió la resistencia del pueblo al calificar el ataque como un acto desesperado y cobarde. Su mensaje fue claro: la fortaleza de las fuerzas armadas venezolanas será clave en la defensa de la soberanía nacional.
Cabello aprovechó la ocasión para cuestionar las acciones de organismos internacionales frente a lo que él describió como una «masacre» perpetrada por Estados Unidos contra Venezuela. Los llamados de atención a las organizaciones mundiales resaltaron una percepción de complicidad y pasividad ante la violencia ejercida contra civiles por parte de las fuerzas estadounidenses. Cabello sentenció: «¿Van a ser los organismos internacionales cómplices de esa masacre?» buscando así una respuesta que pueda condenar las acciones militares en su país.
En medio de este ambiente de tensión, las fuerzas del chavismo buscan mantener la cohesión social y política ante el anuncio de Trump sobre la captura de Maduro. El mandatario estadounidense afirmó que la operación tuvo éxito y que el líder venezolano había sido trasladado fuera del país junto con su esposa, aunque esta información ha sido recibida con escepticismo en Venezuela. Cabello, en su papel de figura segura dentro del régimen, no se refirió a la captura, posiblemente con la intención de no dar credibilidad a las afirmaciones de la administración estadounidense.
La situación actual en Venezuela se complica con cada nuevo pronunciamiento de líderes políticos. La comunidad internacional continuará observando de cerca los desarrollos, especialmente en términos de derechos humanos y la seguridad de los civiles afectados por las acciones militares. El pueblo venezolano, mientras tanto, enfrenta un clima de incertidumbre, donde la propaganda oficial intenta suavizar las tensiones y apelar a un sentido de unidad en momentos críticos.








