La diputada de Renovación Nacional, Claudia Mora Vega, ha respondido con firmeza a su colega socialista Daniel Manouchehri Lobos, tras su anuncio de elevar un oficio a la Contraloría General de la República y a la Seremi de Salud. Su queja se centra en las imágenes que muestran a la primera dama, María Pía Adriasola, sirviendo comida a funcionarios en el casino del Palacio de La Moneda sin usar guantes, mascarilla, ni cubre pelo. La legisladora criticó lo que considera una fiscalización que busca generar ruido mediático en lugar de abordar problemas reales y urgentes en el país, poniendo en tela de juicio la motivación detrás de dicha acción política.
Mora no se detuvo en su crítica a Manouchehri, recordando con un tono contundente que su repentino interés por fiscalizar lo que sucede en La Moneda contrasta con su falta de atención hacia el trágico fallecimiento de un trabajador que prestaba servicios en el palacio de gobierno. La diputada hizo referencia a la muerte de Hugo Morales, un gasfíter que perdió la vida tras haber trabajado más de 27 horas continuas. Con este comentario, Mora enfatizó que este suceso debería haber irritado al mismo nivel que las imágenes de la primera dama, sugiriendo que hay una discrepancia en la forma en que se aborda la dignidad y seguridad de los trabajadores.
La legisladora manifestó su preocupación por lo que considera un vacío en la respuesta de la oposición ante la muerte de Morales, señalando que no se comprometieron a investigar a fondo el incidente ni a proporcionar respuestas adecuadas a su familia. En su declaración, Mora subrayó que el silencio de la oposición frente a la tragedia de un trabajador es un hecho que no puede ser ignorado en el debate político. «Ningún diputado de la oposición ha hecho un esfuerzo significativo para clarificar las circunstancias de esta muerte», afirmó, poniendo de relieve la responsabilidad política que acarrea el bienestar de los trabajadores.
Finalmente, Mora defendió a la primera dama y su gesto al servir alimentos, calificándolo de noble y cercano, en un contexto donde la crítica a su actuación ha sido intensa. En su comunicado, la diputada criticó la falta de proporcionalidad en las reacciones de algunos sectores políticos, sugiriendo que esta controversia no debería opacar acciones benévolas. «Es sorprendente que el escándalo no haya surgido por la muerte de un trabajador, y sí por una acción humanitaria, lo que refleja una falta de sensibilidad frente a lo realmente importante», concluyó.
Este intercambio de declaraciones entre Mora y Manouchehri pone de relieve una creciente tensión en el escenario político chileno, donde la vigilancia sobre la administración pública sigue siendo un tema candente. A medida que surgen más controversias respecto a la gestión en La Moneda, se espera que ambos sectores, tanto oficialistas como opositores, se enfrenten a la presión de responder no solo a los hechos, sino también al clamor social por mayor transparencia y justicia en el ámbito laboral.








