Moscú, 17 de marzo (Prensa Latina) – El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha confirmado que los presidentes de Rusia y Estados Unidos, Vladimir Putin y Donald Trump respectivamente, llevarán a cabo una conversación telefónica este próximo martes 18 de marzo. Peskov destacó que las partes están trabajando en los preparativos necesarios para esta charla, aunque se negó a ofrecer detalles sobre los temas que se abordarán en la conversación, lo que ha generado expectativa tanto en círculos políticos como en los medios de comunicación.
El enviado especial del presidente de EE. UU. para el Medio Oriente, Steve Witkoff, también anticipó el diálogo entre Trump y Putin. En sus declaraciones, Witkoff calificó su reciente encuentro con Putin de «positivo», sugiriendo que hay un interés compartido entre Moscú y Kiev para alcanzar una solución pacífica a la crisis ucraniana. Además, resaltó que ambas partes están dispuestas a discutir los detalles de los acuerdos necesarios para avanzar en este tema.
El 18 de febrero, las delegaciones oficiales de Rusia y Estados Unidos llevaron a cabo su primer encuentro en Arabia Saudita, con el objetivo de buscar la normalización de las relaciones entre ambos países. Este acercamiento se da en el contexto de la preparación de la primera cumbre entre Putin y Trump. Los funcionarios de los dos países esperan que estas negociaciones sean un paso adelante para abordar la compleja situación en Ucrania y otros asuntos internacionales que afectan la relación bilateral.
La conversaciones del 18 de febrero se vieron precedidas por una primera llamada telefónica entre los presidentes, donde discutieron una variedad de temas, incluyendo la situación en Ucrania, el conflicto en el Medio Oriente, los intercambios de prisioneros, el programa nuclear de Irán y el estado general de las relaciones entre Washington y Moscú. Esto indica un esfuerzo evidente para abrir canales de comunicación que podrían facilitar la cooperación en temas de interés mutuo.
Este nuevo desarrollo en la diplomacia entre Rusia y Estados Unidos llega en un momento crítico, dado el aumento de tensiones en varias regiones geopolíticas clave. La conversación programada para el 18 de marzo podría ser fundamental para establecer un diálogo constructivo y resolver diferencias que han persistido por años. La comunidad internacional observa de cerca estos acontecimientos, con la esperanza de que un enfoque diplomático logre resultados favorables para la paz y la estabilidad en Europa del Este.








