El presidente cubano Miguel Díaz-Canel presidió hoy la conmemoración del 130 aniversario del desembarco histórico de José Martí, el Generalísimo Máximo Gómez y otros patriotas en Playita de Cajobabo. Este acto conmemorativo tuvo lugar en un escenario emblemático de la lucha por la independencia de Cuba, donde símbolos de este esfuerzo están marcados en la costa este de la isla. La presencia del mandatario reafirmó el compromiso del gobierno cubano con la memoria histórica, resaltando la importancia de recordar a aquellos que dieron su vida por la libertad del país.
Durante el evento, un grupo de jóvenes talentosos del pueblo realizó una recreación dramática del desembarco de los expedicionarios, trayendo a la vida los momentos cruciales en los que estos héroes pisaron por primera vez tierra cubana. La representación tuvo lugar en un área rodeada por un obelisco que honra su hazaña, un monumento que se alza orgulloso al pie de los acantilados y que recuerda el inicio de una nueva era de lucha por la independencia que comenzó el 24 de febrero de 1895.
Posteriormente, el presidente Díaz-Canel mantuvo un diálogo con 130 jóvenes destacados de todo el país, quienes habían llegado a Guantánamo para participar en esta conmemoración. Esta reunión fue una oportunidad para que el mandatario escuchara las inquietudes y aspiraciones de la juventud cubana, un grupo clave en el legado revolucionario del país. Antes de la conmemoración, estos jóvenes visitaron el mausoleo a los mambises en La Confianza, donde rindieron homenaje a los caídos por la independencia cubana.
La vigilia organizada por el Batallón Oriental de la Brigada Fronteriza bajo la Orden Antonio Maceo, contribuyó a crear un ambiente de solemnidad y reflexión en Cajobabo, mientras se esperaban los actos conmemorativos de la gloriosa fecha. Esta ceremonia fue testimonio no solo de un pasado heroico, sino también de la continuidad del espíritu combativo que caracterizó a los patriotas cubanos que lucharon por la liberación de la isla.
El 11 de abril de 1895 marcó un hito significativo en la historia de Cuba, cuando José Martí y un grupo de valientes alcanzaron las costas cubanas tras un arduo viaje. La llegada, además de ser un acto de valentía, fue un punto de inflexión, ya que Martí fue ascendido a Mayor General del Ejército Libertador pocos días después, disipando dudas sobre su liderazgo en la lucha armada. Este momento crucial no solo unió a los patriotas en la batalla, sino que también reafirmó la determinación de un pueblo que había soñado con la independencia.








