En el contexto de la Operación Renta 2026, se ha comenzado a discutir el papel crucial que la devolución de impuestos puede jugar en la planificación financiera de los contribuyentes chilenos. Los expertos coinciden en que, ante un panorama de ingresos cada vez más presionados y la imperante necesidad de ahorro previsional, la devolución de impuestos se configura como una herramienta clave. Loreto Barril, jefa de Rentas Vitalicias de AuguStar Seguros, destaca que este flujo de efectivo no debería ser visto simplemente como una liquidez inmediata, sino como un medio potencial para fortalecer la estabilidad financiera a largo plazo. Al destinar estos fondos a ahorros previsionales, los contribuyentes pueden mejorar sus perspectivas de jubilación, en un momento donde la planificación a futuro es más vital que nunca.
Un instrumento que ha cobrado notoriedad en esta estrategia financiera es el Ahorro Previsional Voluntario (APV), especialmente en su modalidad que puede ser combinada con seguros de vida. Estos productos no solo añaden valor al fondo de pensiones de una persona, sino que también optimizan su carga tributaria, según el régimen elegido. Existen dos esquemas a considerar: el régimen A y el régimen B, cada uno con ventajas específicas en términos de impuestos y rendimiento a largo plazo. Barril señala que estos mecanismos permiten a los contribuyentes planificar de manera más efectiva su futuro, alineando sus decisiones de ahorro con sus objetivos financieros y sus niveles de ingreso actuales.
La elección entre el régimen A o B del APV es fundamental y debe hacerse sopesando diversos factores como el horizonte de inversión y los objetivos financieros de cada individuo. Mientras que el régimen B permite rebajar la base imponible, lo que puede incrementar las devoluciones de impuestos en años posteriores, el régimen A ofrece una bonificación estatal que beneficia el ahorro acumulado. Estos elementos dan a los contribuyentes la oportunidad de maximizar sus ahorros y minimizar su carga fiscal, lo que es especialmente crítico en un entorno donde muchos enfrentan desafíos económicos y de seguridad social.
Además de las ventajas fiscales, los productos que combinan seguros de vida con ahorro ofrecen una capa adicional de seguridad al proteger contra riesgos que pueden afectar la estabilidad financiera del hogar, como el fallecimiento o la invalidez de un sostén de familia. Este componente de protección es un atractivo adicional que diferencia al APV de otras alternativas de inversión más convencionales que carecen de coberturas complementarias. Así, los seguros con ahorro no solo aseguran un futuro mejor para el fondo de pensiones, sino que también brindan una red de seguridad para los seres queridos.
Finalmente, la gestión adecuada de la devolución de impuestos puede ser un desencadenante significativo para fomentar el ahorro y la inversión. Una vez que los contribuyentes conozcan el monto a recibir, tienen la oportunidad de destinar parte de esos recursos a instrumentos con beneficios fiscales. Barril enfatiza que, gestionado adecuadamente, este flujo puede significar una aportación substancial al ahorro previsional. En un momento de creciente incertidumbre económica, explorar estas opciones se vuelve una parte integral de la planificación financiera, donde el ahorro, los incentivos tributarios y la cobertura de riesgos son más importantes que nunca.








