En una contundente intervención ante la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la embajadora cubana en Chile, Mercedes Vicente, denunció los graves efectos de las medidas coercitivas unilaterales que han impuesto diversas naciones, especialmente Estados Unidos, sobre el pueblo cubano. Vicente subrayó que tales acciones no solo violan el derecho internacional, sino que también contribuyen a aumentar la pobreza y desestabilizar la economía de Cuba, lo que a su vez impulsa la migración irregular. La diplomática recalcó que el bloqueo estadounidense, junto con la inclusión de Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo, ha causado sufrimiento humanitario y ha limitado las oportunidades de desarrollo en la nación caribeña.
Durante la segunda reunión regional sobre el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, la embajadora cubana hizo un llamado a la cooperación internacional como un medio fundamental para proteger los derechos de los migrantes. En este foro, que reúne a gobiernos, organismos de la ONU, el sector privado y otros actores relevantes, Vicente instó a los países presentes a trabajar conjuntamente para combatir el contrabando ilegal y la trata de personas, dos problemas que afectan gravemente a quienes buscan mejores condiciones de vida a través de la migración.
Vicente destacó que Cuba mantiene un diálogo constante sobre migración regular con un total de 24 países, reiterando que la movilidad humana es una característica intrínseca de la historia de la humanidad. Resaltó que muchos habitantes de América Latina son descendientes de migrantes que han enriquecido sus nuevas comunidades con sus habilidades y cultura. En este contexto, hizo hincapié en la necesidad de salvaguardar los derechos de aquellos que deciden emigrar, argumentando que al hacerlo se contribuye a construir un futuro más equitativo y justo para todos los pueblos de la región.
La embajadora cubana también se refirió a la situación del centro de detención de migrantes en la base naval de Guantánamo, un sitio que representa para Cuba una violación de su soberanía, y pidió el cese inmediato de su utilización con fines migratorios. Vicente enfatizó que este tipo de acciones son testimonios de una política de doble moral que perjudica a los migrantes, vulnerando su integridad y dignidad. Al finalizar su discurso, la representante cubana reiteró la importancia de establecer un diálogo constructivo entre naciones para enfrentar el fenómeno migratorio con empatía y comprensión.
La reunión, que se lleva a cabo en Santiago de Chile y culminará el 20 de marzo, está patrocinada por la CEPAL y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Las estimaciones de la ONU revelan que, en 2024, alrededor de 48.3 millones de personas en la región se encontraban fuera de sus países de origen, lo que refleja la magnitud del fenómeno migratorio en América Latina y el Caribe. A través de esta intervención, Cuba reafirma su compromiso de trabajar en alianzas que promuevan un enfoque humanitario al tratar cuestiones relacionadas con la migración y sus causas.








