La madrugada de este martes, tras casi cinco años de ausencia, la emblemática estatua del general Manuel Baquedano González retornó finalmente a su ubicación original en Plaza Italia, un punto neurálgico de Santiago. La estatua había sido retirada el 12 de marzo de 2021 luego de haber sufrido graves daños durante el estallido social que marcó al país. El regreso del monumento se llevó a cabo gracias a un operativo logístico realizado por el Museo Histórico y Militar, que trasladó la estatua en un camión cubierto con una lona blanca, rodeado por una importante presencia de personal de seguridad y Carabineros, así como un bus con militares que garantizó la protección de la pieza histórica durante su reubicación.
Erigida el 18 de septiembre de 1928, la estatua de Manuel Baquedano rinde homenaje al líder del Ejército chileno durante la Guerra del Pacífico, y ha sido un símbolo de la identidad nacional en distintas épocas. Luego de un largo proceso de restauración, que culminó el 25 de febrero con la aprobación unánime del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), el monumento por fin vuelve a ocupar su lugar en el corazón de la capital chilena, marcando un momento significativo en la restauración del patrimonio cultural de Santiago.
Este regreso se produce en un contexto de profundas transformaciones en el entorno de la plaza, que ha sido objeto de una remodelación integral. El pasado jueves, el presidente Gabriel Boric inauguró el proyecto Nueva Alameda Providencia, una iniciativa que busca mejorar la calidad del espacio urbano, convirtiendo la antigua rotonda vehicular en un área más amigable para los peatones. Esto forma parte de un esfuerzo mayor por revitalizar el sector, que también ha sido testigo de los cambios culturales y sociales que ha experimentado la ciudad en los últimos años.
Dentro de la remodelación, se contempló el incremento de 8.750 metros cuadrados de áreas verdes, así como la incorporación de nuevas especies de flora y jardines que revitalizan el aspecto de la plaza. Sin embargo, la inauguración del proyecto se llevó a cabo sin la presencia de la estatua, lo que generó expectativas sobre su regreso y la relevancia que este tiene para la población. Con la colocación de la estatua, se busca también recuperar la memoria histórica de un lugar que, durante el estallido social, fue escenario de diversas manifestaciones y el centro de atención de múltiples acontecimientos.
El retorno del general Baquedano a Plaza Italia es más que un simple acto de reposición de un monumento; simboliza un intento de reconciliación con la historia y de dar un nuevo enfoque a un espacio que ha sido símbolo de luchas y reivindicaciones en Chile. Se espera que esta reincorporación, en el marco de la transformación de Plaza Italia, contribuya a sanar las heridas del pasado y a fomentar un sentido de pertenencia y comunidad entre los ciudadanos, al mismo tiempo que se celebra la historia del país, recordando la importancia de las figuras como Baquedano en la construcción de la identidad nacional.








