Las franquicias se han consolidado como una fórmula de emprendimiento en Chile, mostrando un notable crecimiento en los últimos años. Operar bajo una marca reconocida y acceder a modelos de negocio probados son atractivos que han captado la atención de inversionistas que buscan minimizar riesgos al iniciar una nueva empresa. Actualmente, el paisaje empresarial chileno se caracteriza por su expansión en diversas áreas, abarcando gastronomía, servicios, educación, salud y construcción, lo que demuestra la versatilidad y adaptabilidad del modelo de franquicias.
Expertos en la materia destacan que las franquicias no solo permiten acelerar el crecimiento de una marca, sino que también brindan a los emprendedores un acceso invaluable a procesos, capacitación y estrategias comerciales ya desarrolladas. Este enfoque ha facilitado la llegada de diversas franquicias internacionales que ven en Chile un mercado con oportunidades significativas. Empresas como Miniso, Krispy Kreme y Carl’s Jr. han reforzado su presencia en varias regiones del país, lo que evidencia un creciente interés por formas de negocio fundamentadas en marcas ya consolidadas.
Un sector en auge es el arriendo de maquinaria y herramientas para la construcción, motivado por la necesidad de empresas y contratistas de optimizar costos de inversión en equipamiento y acceder a tecnología avanzada a través de alquiler. Casa do Constructor, una de las mayores redes de arriendo de equipos en América Latina, se está expandiendo en Chile mediante el sistema de franquicias, buscando emprendedores que deseen desarrollar este modelo de negocio en distintas ciudades del país, aprovechando su vasta experiencia de más de 30 años en el sector.
La inversión inicial para quienes estén interesados en esta franquicia varía considerablemente, dependiendo del tamaño de la operación y la ubicación. Según datos de la propia empresa, la inversión oscila entre los US$60,000 y US$150,000. Algunos análisis también sugieren que para modelos más completos, los montos pueden iniciar en los US$130,000. Esta suma incluye la adecuación del local, equipamiento, stock de maquinaria, capacitación y soporte operativo, lo que puede traducirse entre $57 millones y $143 millones de pesos chilenos al tipo de cambio actual.
En términos de rentabilidad, se estima que los franquiciados pueden alcanzar utilidades netas mensuales promedio entre el 35% y el 40%, aunque esto dependerá de la ubicación y la gestión del negocio. La recuperación de la inversión suele darse entre 24 y 36 meses, especialmente en mercados maduros. De esta forma, el crecimiento de sectores como la construcción y la minería sigue generando demanda por equipos especializados, lo que hace del arriendo de maquinaria una opción atractiva para emprendedores que buscan establecerse con el respaldo de una franquicia consolidada.








