El Banco Central de Chile ha hecho público hoy un informe que revela una disminución del 0,9% en el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) en comparación con el mismo mes del año anterior, 2025. Este informe ha generado preocupación en el ámbito económico, ya que refleja una contracción en la actividad que podría ser indicativa de una fase recesiva. Los expertos advierten que este panorama desfavorable podría complicar la recuperación económica en los próximos meses, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento en el país.
Gustavo Díaz, economista del Instituto Libertad, se pronunció en términos contundentes sobre la reciente cifra, calificándola como un «muy mal dato para la economía». Según él, la caída del Imacec sugiere que la economía chilena se encuentra en un estado vulnerable. Díaz advirtió que, aunque algunos sectores relacionados con la demanda interna, como el consumo y los servicios, siguen mostrando un crecimiento marginal, existe una tendencia alarmante hacia la baja que podría dificultar la estabilidad económica en el corto plazo.
El informe del Banco Central detalla que el principal factor detrás del deterioro observado en la actividad económica es la minería, un sector clave para la economía chilena. Las expectativas de que los resultados de abril y mayo se repitan han sido consideradas como poco realistas por el economista de Libertad, quien prevé que los desafíos en el sector minero continuarán impactando negativamente en la economía en los próximos meses. Frente a esta situación, se hace esencial adoptar medidas que estimulen la recuperación.
Díaz también comentó sobre el escenario laboral en el país, resaltando un aumento evidente en la informalidad del empleo y la proliferación de trabajos por cuenta propia. Esta tendencia se acompaña de una creciente incertidumbre entre los trabajadores, quienes manifiestan expectativas negativas en relación con su capacidad de encontrar mejores oportunidades laborales en el futuro. La situación en el mercado laboral es motivo de preocupación, ya que podría agravar aún más el contexto económico general del país.
Finalmente, Díaz proyectó que el crecimiento de la economía chilena podría situarse en torno al 1,8%, aunque con un claro sesgo a la baja. Las cifras presentadas ponen de manifiesto un panorama desalentador que podría obstaculizar la recuperación económica. En este marco, es fundamental que las autoridades y actores relevantes del mercado comiencen a explorar nuevas estrategias y políticas que puedan revitalizar la economía y generar un entorno más favorable para el desarrollo y la creación de empleo en Chile.








