Talcahuano, 11 de junio de 2026.- La preocupación por el futuro de la industria pesquera en la Región del Biobío ha aumentado tras las recientes declaraciones del subsecretario de Pesca, Osvaldo Urrutia, quien rechazó la posibilidad de avanzar en la modificación de la normativa que regula la captura de jibia. Esta legislación, que actualmente limita la pesca de este recurso a métodos artesanales como la potera y línea de mano, excluye a la flota industrial, lo que ha llevado a que la Federación de Sindicatos de Trabajadores de Plantas de Proceso del Sector Industrial Pesquero del Biobío (FESIP) exprese su descontento con la situación vigente. La organización considera que la falta de acceso a la jibia restringe el potencial productivo de las plantas de proceso y, por ende, las oportunidades laborales en la región.
Juan Silva, presidente de FESIP Biobío, criticó las afirmaciones del subsecretario, enfatizando la necesidad de abrir un diálogo sobre la jibia, sin generar un conflicto con la pesca artesanal. Según Silva, el objetivo no es perjudicar a los pescadores artesanales, sino buscar mecanismos que permitan un aprovechamiento más efectivo de un recurso que frecuentemente queda subutilizado, mientras los trabajadores enfrentan la incertidumbre de la pérdida de sus empleos. Su postura se centra en la reactivación de la discusión legislativa para explorar alternativas que aumenten la captura de jibia, fortalezcan el abastecimiento y reactiven la economía regional.
La situación es aún más crítica si se considera la escasez de jurel que ha azotado a la industria pesquera en los últimos meses, complicando aún más el abastecimiento de materia prima para muchas plantas de proceso en el Biobío. Esta combinación de restricciones legales, junto con la falta de recursos pesqueros disponibles, amenaza la continuidad operativa de las plantas y, como resultado, la estabilidad laboral de cientos de trabajadores. Silva advirtió que, con esta incertidumbre, la situación de los empleos en la región podría volverse insostenible si no se toman medidas para abordar la problemática.
FESIP ha insistido en que cualquier discusión sobre la regulación de la jibia debe incluir la voz y la realidad de los trabajadores industriales, quienes son directamente afectados por la disponibilidad de recursos pesqueros. La asociación destacó que el equilibrio entre la sustentabilidad de los recursos y la generación de empleo es esencial para el desarrollo de las comunas costeras del Biobío. Por ello, plantearon la necesidad de buscar un consenso que permita un manejo adecuado de la jibia, beneficiando tanto a los trabajadores como a las comunidades afectadas por las decisiones del gobierno.
Con el respaldo de los trabajadores que representan, FESIP hace un llamado a las autoridades para reconsiderar su postura sobre la pesca de jibia y la regulación del sector pesquero en general. En un contexto de crecientes amenazas a la estabilidad laboral y la actividad económica en la región, la organización demanda acciones concretas que permitan diversificar y aprovechar los recursos disponibles, asegurando así un futuro sostenible para la industria pesquera y, principalmente, para los trabajadores que dependen de ella. «Es tiempo de actuar y buscar soluciones que protejan el empleo en nuestra región», concluyó Silva.








