En la reciente Asamblea Anual de la Asociación Gremial de Industriales Químicos (ASIQUIM), llevada a cabo en Santiago, se planteó enfáticamente la necesidad de que las autoridades chilenas implementen políticas públicas que impulsen la manufactura nacional. Durante el encuentro, el gremio solicitó medidas concretas que no solo aceleren la tramitación de permisos, sino que también reduzcan los altos costos de la energía, a fin de fomentar un entorno propicio para el desarrollo de la industria manufacturera. La conversación se centró en cómo la actual carga regulatoria y los costos elevados energéticos están obstaculizando seriamente la inversión y la ejecución de proyectos productivos en el país.
Francisco Horn, presidente de ASIQUIM, hizo hincapié en la importancia de contar con una base manufacturera sólida y competitiva en Chile. De acuerdo con datos del Banco Central, la industria química contribuyó con un 2% al PIB nacional y representó un 6,6% de las exportaciones totales en el último año. Horn destacó que sin esta base manufacturera, Chile se muestra vulnerable ante eventos geopolíticos externos, lo cual podría limitar su desarrollo económico. La asociación enfatizó el papel estratégico que desempeña la industria química al conectar con sectores clave como minería, agricultura y salud pública.
La ASIQUIM planteó la necesidad urgente de un cambio en el marco regulatorio que rige la obtención de permisos, un proceso que se ha vuelto cada vez más engorroso y burocrático. Horn mencionó que la denominada «permisología» está siendo un freno a la inversión a largo plazo, destacando la incertidumbre jurídica y la duplicidad de criterios que prevalecen en diferentes regiones del país. «Es fundamental que las autoridades desarrollen iniciativas para simplificar este proceso y brinden certezas jurídicas que garanticen la estabilidad de las licencias operacionales basadas en criterios técnicos», expresó Horn, subrayando la urgencia de facilitar la ejecución de proyectos industriales que mejoren la sostenibilidad.
Otro punto crítico abordado fue el impacto de los elevados costos energéticos. ASIQUIM, junto a otras organizaciones industriales, ha solicitado al Ministerio de Energía que adopte medidas que mitiguen el impacto de los costos por horas punta y transitando hacia tarifas energéticas más competitivas. Horn argumentó que, sin una reforma en el sistema eléctrico que se alinee con las realidades productivas de Chile, la capacidad de desarrollo de la manufactura seguirá restringida. «Es necesario trabajar para lograr costos energéticos más asequibles que permitan la creación de nuevos proyectos productivos en el país», sentenció el líder gremial.
Con más de 70 años de trayectoria, ASIQUIM se ha consolidado como la principal voz del sector químico en Chile, representando a 134 empresas que cumplen con altos estándares internacionales de práctica responsable en la industria. Su compromiso con el desarrollo sostenible y competitivo de la química en el país continúa siendo el eje central de su labor, mientras trabajan junto a autoridades sectoriales para establecer condiciones que favorezcan el crecimiento y la innovación en el sector. De esta manera, ASIQUIM se posiciona como un actor clave en la promoción de políticas que garanticen un futuro próspero para la industria chilena.








