La líder opositora venezolana, María Corina Machado, ha confirmado su llegada a Oslo en las próximas horas, luego de estar ausente en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz. Su hija, Ana Corina Sosa, fue quien recibió el galardón en nombre de su madre y dedicó el premio a todos los venezolanos que luchan por la libertad. En un mensaje emocional, Sosa aseguró que «mi madre nunca rompe una promesa», anticipando un esperado encuentro entre madre e hija tras 16 meses de separación debido a la persecución política en Venezuela.
El Instituto Nobel de la Paz comunicó que a pesar de las dificultades que enfrenta Machado en su país, se tomarán medidas para asegurar su llegada a Noruega. La opositora ha estado en paradero desconocido, en medio de un contexto de «extremo peligro», pero su determinación de asistir a la ceremonia se mantuvo firme. El instituto confirmó que, aunque no participará en todos los eventos programados, su llegada a Oslo es un motivo de celebración para los defensores de los derechos humanos a nivel global.
Durante su discurso, Ana Corina Sosa rindió homenaje a los «héroes» de la lucha por la libertad en Venezuela, destacando a aquellos que han sido perseguidos y a los millones de venezolanos que arriesgan sus vidas y su seguridad en busca de un futuro mejor. La premiada recordó la dolorosa historia del país, que pasó de ser la democracia más estable de América Latina a ser desmantelada por el actual régimen, señalando la manipulación política que ha llevado a la devacle social y económica que enfrenta la población.
Machado, aunque no estuvo presente, envió un mensaje contundente sobre la grave crisis en Venezuela, indicando que el régimen ha quebrantado la confianza entre los ciudadanos y ha utilizado la violencia para callar a la disidencia. A lo largo de estas tres décadas de lucha, la esperanza ha sido puesta a prueba, pero la decisión de convocar elecciones primarias y unir a la oposición representa un nuevo camino hacia la restauración democrática. Sosa destacó que a pesar de las adversidades, los venezolanos mantienen viva la llama de la lucha por sus derechos.
En su intervención, el líder del Comité Nobel, Jørgen Watne Frydnes, subrayó la valentía y determinación de María Corina Machado, una figura inspiradora que ha decidido permanecer en su país a pesar de las amenazas a su seguridad. La ceremonia, que fue presenciada por los reyes de Noruega y dignatarios latinoamericanos, también incluyó actuaciones de artistas venezolanos, haciendo eco del espíritu resiliente y cultural del pueblo venezolano. Con el reconocimiento del Nobel, la comunidad internacional reafirma su apoyo a Venezuela en su búsqueda de justicia y democracia.








