Un grupo de senadores de la Comisión de Recursos Hídricos se trasladó a la región de Atacama con el objetivo de analizar de cerca las problemáticas que afectan la gestión del agua en esta zona. Durante su visita a la ciudad de Copiapó, los parlamentarios se reunieron con autoridades locales y actores relevantes de las cuencas, incluyendo canalistas, juntas de vigilancia, agricultores y mineros, para recoger información sobre las estrategias hídricas implementadas en la región y discutir los desafíos emergentes asociados a la escasez de este vital recurso.
Uno de los compromisos más destacados surgidos de esta reunión fue el establecimiento de un observatorio hídrico en la región, propuesto por la Dirección General de Aguas (DGA). Esta iniciativa busca centralizar y fortalecer la información relacionada con la gestión del agua, facilitando así un enfoque más sostenible en el uso de este recurso. La senadora Yasna Provoste, presidenta de la Comisión, subrayó la importancia de unificar los datos dispersos entre diferentes organismos para mejorar la toma de decisiones y gestionar adecuadamente el agua en un contexto de creciente escasez.
Durante la sesión, se escucharon diversas intervenciones de académicos y líderes regionales, entre ellos el rector de la Universidad de Atacama y representantes del gobierno regional. Todos coincidieron en señalar que Atacama presenta condiciones únicas que exigen un enfoque innovador y sostenible en el manejo hídrico. Los oradores enfatizaron la necesidad de adaptación y resiliencia ante los desafíos planteados por el cambio climático y la sequía, instando a la creación de mesas hídricas que realicen un seguimiento efectivo de las políticas implementadas.
El gobierno, a través de la DGA, expuso los avances de las mesas estratégicas hídricas en varias regiones del país, haciendo especial hincapié en la provincia del Huasco, donde se ha logrado una alta participación de los actores locales. Se han identificado múltiples brechas en cuanto a la gestión del agua y se están implementando medidas concretas para abordar problemas como la desregulación en los derechos de aprovechamiento y la falta de fiscalización. Esto, según los funcionarios, es un paso crucial para aumentar la seguridad hídrica en el país.
Al cierre de la cita, el director de la DGA, Carlos Estévez, delineó una serie de compromisos asumidos por el Gobierno, que incluyen la promoción de un sistema de gestión de datos abiertos relacionados con el agua y el impulso de alianzas público-privadas. Este esfuerzo busca no solo abordar la problemática actual, sino también generar una agenda legislativa que incentive el uso sostenible del agua, garantizando así que esta región vulnerada pueda afrontar los retos del futuro con mejores herramientas.








