Nicolás Zepeda juicio: ¿Qué revelan las pruebas en su contra?

Image

El fiscal general del Tribunal de lo Criminal del Ródano, Vincent Auger, ha solicitado una condena de 30 años de prisión para Nicolás Zepeda, ciudadano chileno acusado del asesinato de su exnovia japonesa, Narumi Kurosaki, en 2016. Durante la audiencia de este miércoles en Lyon, el fiscal expuso su caso, señalando que existen tres situaciones que comúnmente llevan a un hombre a asesinar a su pareja o expareja: cuando ella anuncia una ruptura, cuando efectivamente se separa o cuando comienza una nueva vida. Según Auger, en este caso, Zepeda cumple con las tres condiciones al haber sido abandonado por Kurosaki, quien decidió viajar a Francia para seguir sus estudios y buscar nuevas oportunidades personales.

Este juicio, que se está llevando a cabo por tercera vez, se presenta tras una decisión reciente del Tribunal Supremo francés, que en febrero de 2025 anuló la sentencia de 28 años de prisión impuesta originalmente en 2023. La anulación se fundó en un defecto de forma relacionado con la presentación de pruebas que no habían sido debidamente comunicadas a la defensa de Zepeda. Esta decisión reabrió el caso, permitiendo una nueva oportunidad para presentar evidencias y testimonios que podrían influir significativamente en el veredicto final.

El fiscal Auger detalló durante su requisitoria que Zepeda supuestamente intentó deshacerse del cuerpo de Kurosaki mediante su incineración, sugiriendo que la compra de cerillas y varios litros de combustible fue parte de un plan premeditado. “La intención no era enterrarla, sino quemarla”, destacó el fiscal, avanzando la hipótesis de que es posible que el cuerpo haya sido arrojado al río, oculto en una maleta. Según los informes, Zepeda estaba presente en la zona boscosa del Jura, donde se sospecha que ocurrió el crimen, días antes de la desaparición de Narumi.

Los testimonios presentados durante el juicio han sido contundentes; compañeros estudiantes afirmaron haber escuchado gritos de miedo y dolor en la noche que Narumi desapareció. Auger enfatizó que, a pesar de no contar con un cuerpo, existen suficientes pruebas que apuntan a la asfixia como causa probable de la muerte de la joven, además de referencias médicas que Zepeda hizo con respecto a esta inquietud. El fiscal reiteró que la falta de restos no impide establecer la culpabilidad del acusado, asegurando la solidez de su caso.

Además, el fiscal mostró su empatía hacia la familia de Narumi Kurosaki, quienes han estado buscando respuestas por casi una década. Auger se dirigió a la madre y hermanas de la víctima, expresando sus condolencias por tener que afrontar un tercer juicio. Las mujeres, que han mantenido firme su creencia en la culpabilidad de Zepeda, suplicaron que les revelara el paradero del cuerpo de su hija y hermana. A lo largo del proceso, Nicolás Zepeda se ha mantenido en la posición de inocente, desafiando las acusaciones en su contra.