San Salvador, 18 de marzo (Prensa Latina) – Los precios de los combustibles en El Salvador experimentarán una nueva reducción, marcando la tercera disminución consecutiva en menos de un mes. De acuerdo con un comunicado oficial emitido hoy, el costo del diésel caerá hasta 11 centavos, lo que refleja un esfuerzo del gobierno por aliviar la carga económica de los consumidores en un contexto marcado por el alto costo de vida. Esta medida, aplaudida por muchos sectores de la población, busca mitigar los efectos de la inflación que se ha sentido en los últimos años.
La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) ha indicado que realizará revisiones a las tarifas de los combustibles cada 15 días, permitiendo ajustes oportunos y en tiempo real a las fluctuaciones del mercado. En esta ocasión, el precio del diésel se situará entre 3.50 y 3.54 dólares por galón, dependiendo de la región del país. Este decrecimiento es crucial para los sectores de transporte y producción que dependen fuertemente del diésel, generando así un efecto positivo en la economía local.
Asimismo, se ha reportado una leve disminución en el costo de la gasolina regular, que a partir de este martes se podrá adquirir a cinco centavos menos. En el centro del país, el precio será de 3.64 dólares por galón, mientras que en el oeste se mantendrá en 3.65 y en el este alcanzará los 3.68 dólares. Estas variaciones en los precios son bienvenidas en un país donde el acceso a combustibles asequibles es fundamental para la economía diaria de los ciudadanos.
Por otro lado, la gasolina superior o especial también verá una reducción de precios, que será de cuatro centavos en las regiones central y occidental, mientras que en la zona este la bajada será de tres centavos. No obstante, es importante señalar que a pesar de estas disminuciones, los precios de los combustibles aún se ubican por encima de los valores que se registraron a inicios de 2025, lo que genera preocupación entre los consumidores que esperan una estabilidad sostenida.
Finalmente, la combinación de la caída de precios en los combustibles junto con las iniciativas gubernamentales para monitorear el mercado podría sentar las bases para una mejor situación económica para los salvadoreños. La población espera que estas acciones sean tomadas en consideración de manera continua, garantizando así un acceso equitativo y asequible a los recursos energéticos, vitales para el desarrollo social y económico del país.








