La entrega de la Adenda Excepcional al Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) marca un hito significativo en el desarrollo del proyecto Puerto Exterior de San Antonio, culminando un exhaustivo proceso de seis años de complementación de estudios y antecedentes. Este esfuerzo técnico no solo ha permitido la perfección del diseño y la optimización de medidas, sino que también ha reforzado los compromisos ambientales necesarios para asegurar que el desarrollo portuario se alinee con el entorno. Ramón Castañeda Ponce, gerente general de Puerto San Antonio, destacó la importancia de este avance, apuntando que el nuevo puerto es crucial para la competitividad del comercio exterior chileno, generando miles de empleos directos en las fases de construcción y operación, a la vez que mejora la calidad de vida de los habitantes de San Antonio.
Castañeda subrayó que el enfoque del proyecto se centra en alcanzar un desempeño ambiental superior, sustentado en tecnologías de vanguardia que mitigan los impactos tanto durante la construcción como en la operación de los nuevos terminales. El proyecto incluye iniciativas clave como la creación del Parque Lagunas de Llolleo y el Paseo El Molo, que se suman a la remodelación del Parque DyR. Estas obras no solo preservan el humedal urbano de Lagunas Ojos de Mar, sino que también aportan al desarrollo urbano de San Antonio mediante la creación de espacios recreativos, contribuyendo así al bienestar social y ambiental de la región.
El aspecto social del proyecto también se ha considerado a fondo, destacándose el Programa de Apoyo a la Pesca Artesanal que busca invertir en infraestructuras productivas en caletas como San Pedro-Pacheco Altamirano y Puertecito. Además, las optimizaciones del diseño han incluido la eliminación del tránsito de camiones cargados con rocas por zonas residenciales, modificando sus rutas para disminuir la contaminación y generar un ambiente más seguro para los ciudadanos. Asimismo, se está implementando un plan de reasentamiento para la comunidad de Juan Aspeé, garantizando alternativas habitacionales apropiadas fuera del área industrial, lo que muestra un compromiso con las comunidades locales afectadas.
Con la entrada en operación del Puerto Exterior, se prevé una significativa reducción de emisiones y ruido gracias a la incorporación de conexión eléctrica para naves atracadas y el uso de equipamiento eléctrico, estableciendo un enfoque sostenible en la actividad portuaria. El diseño del puerto permitirá movilizar hasta un 40% de la carga por ferrocarril, contribuyendo a un sistema de transporte intermodal que aliviará la congestión en las vías y reducirá emisiones de carbono. Las medidas implementadas durante la construcción, como la reutilización de materiales de dragado, reflejan el compromiso del proyecto por la protección del ecosistema marino y la biodiversidad.
El proyecto Puerto Exterior no solo representa la obra portuaria más ambiciosa en la historia de Chile, con una inversión de US$ 4.450 millones, sino que también es una respuesta a la creciente demanda logística que enfrenta el país. Castañeda enfatizó que, ante la proyección de saturación del puerto actual hacia 2034, la materialización de Puerto Exterior es urgente para evitar mayores costos logísticos y pérdida de competitividad en el comercio exterior. Además, la implementación de este proyecto, respaldado por cuatro gobiernos, se espera que impulse un crecimiento del 25% en el PIB provincial y genere 200 mil empleos en todo el país, fortaleciendo así la economía nacional y local.








