En Comayagua, Honduras, un equipo de jóvenes emprendedores liderado por Hugo Daniel Chávez está revolucionando la forma en que el aceite de cocina usado se maneja en el país. A través de Sustenta Honduras, Chávez y su equipo han desarrollado un proceso innovador que transforma el aceite reciclado en jabón y alimento para perros. En un contexto donde millones de toneladas de aceite se consumen anualmente, este proyecto no solo aborda un problema ambiental crítico, sino que también plantea una solución ecológica y viable para los desechos que generan las cocinas hondureñas.
El consumo desmedido y la descomposición inadecuada del aceite de cocina representan serios riesgos para la salud pública y el medio ambiente. En Honduras, la práctica común de desechar el aceite por el fregadero puede provocar obstrucciones en las tuberías y la contaminación del agua subterránea. Ante este escenario, Sustenta ofrece a las empresas la posibilidad de vender su aceite usado de forma legal y segura, incentivando, de esta manera, la recolección de un recurso que, de otro modo, habría terminado contaminando el entorno.
El modelo de negocio de Sustenta no solo es sostenible, sino que también genera un impacto económico significativo. La ONG ha asegurado un contrato con Walmart, lo que garantiza un suministro constante de aceite usado de sus numerosas tiendas. Según Ricardo Pineda, director ejecutivo de Sustenta, este flujo de materia prima es esencial para la expansión de la producción de jabón y alimento para perros. Con precios que oscilan entre 2.50 y 3.50 lempiras por libra de aceite, el proyecto está demostrando ser económicamente viable mientras contribuye a la reducción del impacto ambiental.
El proceso de producción en la planta de Comayagua no solo se limita a la saponificación del aceite, sino que también incorpora un enfoque de economía circular al utilizar recursos de otras plantas asociadas. Pineda destaca que la colaboración con otras empresas es clave para maximizar la eficiencia y minimizar los desechos. Por ejemplo, aprovechan el agua no purificada de una planta de tratamiento vecina para procesos de enfriamiento, evidenciando un modelo de sostenibilidad que se extiende más allá de la producción de jabón y alimentos para mascotas.
A medida que el proyecto avanza, Sustenta se posiciona como un modelo a seguir para otras iniciativas ambientales en la región. Con un equipo joven y dinámico que busca soluciones innovadoras, la organización ha logrado atraer la atención internacional, recibiendo recientemente un premio significativo en el Reto de Energía Youth4Climate 2023. Este reconocimiento no solo valida sus esfuerzos por ofrecer respuestas concretas al cambio climático, sino que también representa un aliciente para que más jóvenes se involucren en la búsqueda de soluciones sostenibles en sus comunidades.








