A inicios de 2025, las renegociaciones de deudas han experimentado un crecimiento notable, duplicándose en comparación con el mismo periodo del año anterior. Según el último informe sobre procedimientos de quiebra de la Superintendencia de Insolvencia y Emprendimiento (Superir), el número de renegociaciones llegó a 521 en enero y febrero, un incremento del 102.72% respecto a 2024. A pesar de este aumento en las renegociaciones, la liquidación voluntaria sigue siendo la opción preferida por los individuos que enfrentan dificultades financieras, con 748 casos registrados, lo que representa un aumento del 23% en comparación con el año pasado.
Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de GrupoDefensa.cl, destaca que, aunque las renegociaciones están en auge, aún existe la necesidad de promover esta alternativa como una solución viable. «Es importante que la gente entienda que la renegociación permite reestructurar deudas sin perder bienes; en muchos casos, puede ser la mejor opción para recuperar la estabilidad financiera», afirmó Ibáñez. Este llamado se produce en un contexto donde muchos optan por medidas más drásticas como la quiebra.
Una de las preocupaciones es la razón detrás del predominio de las liquidaciones sobre las renegociaciones. Ibáñez plantea interrogantes sobre si esta preferencia se debe a un intento de evadir pagos o si el ingreso de la clase media chilena no es suficiente para cumplir con sus obligaciones financieras. Además, la decisión entre liquidación o renegociación puede depender del tipo de activos que poseen los deudores; aquellos con préstamos hipotecarios suelen optar por la renegociación, mientras que quienes carecen de bienes tienden a elegir la quiebra.
Las regiones que lideran en cuanto a las liquidaciones iniciadas son, además de la Región Metropolitana, que concentra el 46.12% de los casos, Valparaíso con un 9.36% y Biobío con un 8.02%. Este patrón se replica en las renegociaciones, donde la Región Metropolitana lleva la delantera con el 48.9% de los casos, seguida por Biobío con un 11.3% y Valparaíso con un 7.5%. La alta concentración en estas regiones sugiere que las dificultades económicas están afectando de manera desproporcionada a ciertos sectores de la población.
Finalmente, la tendencia creciente en las renegociaciones de deudas sugiere una posible adaptación de los deudores a las condiciones económicas actuales, así como un mayor conocimiento sobre las opciones legales disponibles. A pesar de la preferencia por la liquidación, el aumento de las renegociaciones puede indicar un cambio de mentalidad entre los chilenos, quienes comienzan a ver la reestructuración de deuda como una vía para recuperar el control sobre sus finanzas sin incurrir en pérdidas de activos esenciales.








