Nuevos antecedentes sobre la agresión que dejó en estado grave al exintegrante de la Convención Constitucional, Rodrigo Rojas Vade, han surgido en las últimas horas. La víctima fue hallada en la vía pública con evidentes signos de violencia, presentando lesiones de extrema gravedad que han desatado una profunda preocupación en la opinión pública. Las investigaciones, dirigidas por la Fiscalía de Chile y la Policía de Investigaciones, abarcan diversas líneas de indagación, sin descartar ninguna hipótesis sobre las circunstancias que rodearon este brutal ataque. Rojas Vade fue encontrado con las manos atadas y su vestimenta impregnada con combustible, lo que ha llevado a especulaciones sobre la naturaleza del agresor o agresores.
Durante las fases iniciales de la investigación, las primeras teorías apuntaron a una posible motivación política detrás del ataque. Las consignas como «Viva Kast» y «No + zurdos», escritas en los brazos de Rojas Vade, alimentaron este escenario, sugiriendo que su agresión podría estar relacionada con su figura pública como exconvencional y ciertos intentos de amedrentamiento político. Sin embargo, a medida que los investigadores profundizaban en el caso, también empezaron a considerar la posibilidad de que la agresión estuviera vinculada a algún conflicto relacionado con drogas, una línea de indagación que sigue en evaluación.
Un elemento significativo en la investigación fue el descubrimiento de una mochila en la vivienda de Rojas Vade, realizada por funcionarios de la Brigada Antisecuestros. Esta mochila contenía amarras plásticas que coinciden con las que habrían sido utilizadas para atar las extremidades del exconvencional. Por esta razón, los investigadores están llevando a cabo peritajes para determinar si estas amarras son del mismo tipo e incluso del mismo origen que las que dejaron a Rojas Vade en estado de gravedad. Asimismo, se están realizando análisis de ADN para detectar posibles rastros biológicos que podrían arrojar luz sobre los agresores.
Otros antecedentes revelados también impactaron la indagatoria. Se conoció que el teléfono celular de Rojas Vade, el cual había sido reportado como desaparecido tras el ataque, fue hallado en la parte trasera del vehículo que utilizaba la noche del ataque. Este hallazgo es crucial, ya que puede contener información valiosa sobre sus últimos movimientos y posibles contactos. Por otro lado, las diligencias preliminares han indicado que no fue una tercera persona quien roció combustible en la víctima; en cambio, se encontró que la vestimenta de Rojas Vade poseía restos de diluyentes y otros materiales relacionados con su trabajo como artista, lo que añade un nuevo matiz a la investigación.
A medida que la investigación avanza, la comunidad sigue atenta a los nuevos desarrollos en este caso que ha conmocionado a Chile. La brutaleza del ataque y el estado crítico de Rojas Vade han suscitado un amplio debate sobre la violencia política y social que enfrenta el país. Además, la complejidad de la situación, que mezcla elementos de posible acoso político y otros conflictos personales, mantiene intrigados a los investigadores y al público en general. Las autoridades están decididas a esclarecer los hechos y han reiterado su compromiso de llegar al fondo de este caso para hacer justicia.








