Sanciones unilaterales: Díaz-Canel exige su fin

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En la 9ª Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebrada en Tegucigalpa, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel tomó una postura firme al exigir el fin inmediato de las sanciones unilaterales impuestas por países desarrollados, particularmente por Estados Unidos. Durante su intervención ante sus homólogos, resaltó que dichas medidas no solo violan las normas del derecho internacional, sino que además constituyen un acto de agresión que afecta gravemente las economías y el desarrollo sostenible de las naciones en vías de desarrollo, quienes ya enfrentan retos significativos en su proceso de crecimiento.

Díaz-Canel criticó duramente las acciones de Estados Unidos, describiéndolas como métodos criminales que buscan desestabilizar a los gobiernos, utilizando tácticas que incitan al descontento popular. En un contexto donde la cooperación y la solidaridad latinoamericana son más necesarias que nunca, el presidente cubano enfatizó que las sanciones han sido diseñadas para crear divisiones entre los pueblos y sus líderes, debilitando así la integridad de los gobiernos que buscan el bienestar de sus ciudadanos.

El mandatario cubano también señaló que las sanciones unilaterales han tenido un impacto devastador en Cuba, exacerbando las dificultades económicas y limitando las oportunidades de desarrollo para su pueblo. Afirmó que estas políticas se han intensificado en años recientes, lo que ha llevado a la actual administración estadounidense a intentar provocar una crisis interna en la isla. Reconoció el alto costo que estos bloqueos económicos han tenido en la vida cotidiana de los cubanos, quienes continúan resistiendo ante una adversidad sin precedentes.

Además, Díaz-Canel condenó la designación de Cuba como un estado patrocinador del terrorismo, argumentando que esta etiquetación es infundada y sirve como justificación para intensificar el asedio contra la isla. Subrayó cómo esta acusación se utiliza para debilitar los esfuerzos de cooperación médica cubana, que ha beneficiado a millones de personas en América Latina y el Caribe. La campaña de desinformación que rodea estos programas solidarios, según el presidente, es parte de un esfuerzo más amplio para socavar la reputación de Cuba en el ámbito internacional.

Finalmente, el presidente cubano expresó su agradecimiento por el respaldo de la CELAC a la demanda de derogar el bloqueo económico y la inclusión de Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo. Díaz-Canel llamó a la unidad entre las naciones de América Latina y el Caribe, afirmando que solo a través de la integración se podrá superar las presiones externas y avanzar hacia un desarrollo equitativo y sostenible. «No demoremos más la integración soñada y luchada», concluyó, apelando a la historia de lucha y solidaridad que ha caracterizado a la región.