El rey Carlos III y la reina Camila dieron la bienvenida oficialmente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a la primera dama, Melania Trump, en la finca de Casa Victoria, situada en los terrenos del castillo de Windsor. Esta visita de Estado, que marca la segunda del mandatario republicano al Reino Unido, se inició tras la llegada de la pareja presidencial en helicóptero, siendo recibidos con gran ceremonial y respeto en una de las residencias reales más emblemáticas del país. Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, se unieron a la ceremonia de recepción, destacando la importancia de esta visita en la relación entre ambos países.
La llegada de los Trump estuvo acompañada de un despliegue militar significativo. La Artillería de Caballería del Rey realizó 41 salvas de disparos desde cañones de la Primera Guerra Mundial, mientras se tocaban los himnos nacionales de Estados Unidos y del Reino Unido. Este espectáculo no solo honró a los visitantes, sino que también subrayó el carácter oficial y solemne del evento, que se desarrolla en un contexto de creciente interés por parte de los medios y el público en general sobre las relaciones transatlánticas.
Una vez finalizada la recepción en Casa Victoria, los Trump, junto al rey Carlos III y la reina Camila, se trasladaron al castillo en carrozas reales, escoltados por los soldados del Regimiento de Caballería Montada de la Casa Real. Este desfile incluyó la carroza de Estado irlandesa, donde viajaron el rey y el presidente, y la escocesa, donde se encontraban la reina y Melania Trump. Aunque el recorrido no estuvo abierto al público por motivos de seguridad, hizo una parada especial cerca de Frogmore House, conocida por haber sido el escenario de la cena de bodas de los duques de Sussex.
A pesar del ambiente de pompa y ceremonial, la visita presidencial ha generado protestas en Londres. Se han programado manifestaciones en contra de la presencia de Trump en el Reino Unido, lo que subraya la polarización que genera su figura tanto en el ámbito político como en el público general. La policía ha arrestado a cuatro personas en Windsor bajo sospecha de «comunicaciones maliciosas», después de la proyección de imágenes vinculadas a Trump y Jeffrey Epstein en una de las torres del castillo, lo que añade un matiz controvertido a la visita.
A medida que los eventos se desarrollan, se espera que la ceremonia de bienvenida con la Guardia de Honor en el castillo de Windsor tenga lugar de manera protocolaria, reafirmando la importancia de la monarquía británica en la tradición de recibir dignatarios y jefes de estado. Sin embargo, la división de opiniones sobre la figura de Trump continúa presente, reflejando la complejidad de las relaciones entre ambos países y el impacto de cuestiones más amplias en el contexto político global.








