En el último episodio de «El Fin del Dinero», de Tele13 Radio, el director de Chócale, Maximiliano Valdés, examinó dos consultas públicas recientes emitidas por la Comisión del Mercado Financiero (CMF) que buscan mejorar la protección y la transparencia en el sistema financiero chileno. La primera de estas propuestas se centra en la necesidad de reforzar la seguridad de los pagos electrónicos, un tema de actualidad dado el crecimiento exponencial de las transacciones digitales. Valdés destacó que, a partir de la implementación de la autenticación reforzada, los usuarios deberán proporcionar múltiples formas de verificación, especialmente en operaciones delicadas como el acceso a sus cuentas bancarias o el cambio de contraseñas.
La CMF ha establecido que estos estándares de seguridad se aplicarán solamente en transacciones consideradas de alto riesgo, como aquellas que requieren mayores niveles de protección. Por ejemplo, las operaciones de bajo riesgo, aquellas que no superen los $20.000, estarán exentas de estas exigencias. Esta medida, según Valdés, busca resguardar a los consumidores y minimizar el riesgo de fraudes en un sector donde las innovaciones tecnológicas están a la orden del día y donde la confianza del usuario es crucial para el desarrollo de los servicios financieros.
La segunda consulta pública mencionada por Valdés se refiere a la creación de un nuevo Registro de Deuda Consolidada (REDEC), que tiene como objetivo ampliar las fuentes de información sobre el endeudamiento de los chilenos. Este registro incluirá datos de nuevas entidades como fintechs y cajas de compensación, lo que permitirá tener una visión más completa del perfil crediticio de las personas. Valdés enfatizó que se han establecido criterios específicos para proteger a los consumidores, asegurándose de que el registro no incluya deudas que ya estén prescritas o suspendidas, y que además tendrá un límite de conservación de cinco años, lo que aliviará la carga financiera de muchos ciudadanos.
En un cambio de enfoque, el periodista también se ocupó del aumento significativo en el precio del cacao y sus repercusiones en el mercado chileno. Este incremento ha sido alarmante, con precios que alcanzaron niveles históricos superiores a los US$12.000 por tonelada a finales de 2024, lo que plantea desafíos graves para la industria chocolatera. Valdés atribuyó esta situación a varios factores, incluyendo enfermedades que han afectado los cultivos en África Occidental y condiciones climáticas adversas que han disminuido la producción, combinadas con un aumento en la demanda global.
A pesar de la subida de precios, la demanda de chocolate en Chile se ha mantenido sorprendentemente alta, ya que el 81% de los hogares chilenos adquirieron productos chocolatados en el segundo semestre de 2024. Valdés discutió cómo la industria ha comenzado a adaptarse a esta nueva realidad, implementando estrategias como la reducción de tamaños de los productos, la creación de alternativas que utilizan menos cacao y la adaptación de empaques para ser más económicos. Estas medidas reflejan la resiliencia del sector y su capacidad para innovar en tiempos de crisis, indicando que, a pesar de los desafíos económicos, el amor por el chocolate en Chile sigue siendo fuerte.








