Convenio AgroSalmón: El Futuro de la Salmonicultura Sostenible en Chile

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En el sur-austral de Chile, el ecosistema productivo comienza a alinearse hacia un futuro más sostenible y colaborativo. Recientemente, la atención se ha centrado en la formación del «Convenio AgroSalmón», que reúne a importantes entidades como la Sociedad de Fomento Agrícola A. G. (SOFO), la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO) y el Consejo del Salmón de Chile (CdS). Estas instituciones están dialogando y forjando una alianza estratégica en la comuna de Osorno, en la región de Los Lagos, con el objetivo de transformar el sur de Chile en un polo agroacuícola sostenible. Esta colaboración representa un paso significativo hacia la integración de las diferentes voces que componen este vital ecosistema productivo.

El lanzamiento de nuevos convenios se da en el contexto del Programa Tecnológico para la Producción Local de Insumos Nutricionales Vegetales para la Acuicultura (PTEC-INVA), una iniciativa pionera que ha llegado a su quinto año de ejecución. Recientemente, se llevó a cabo un encuentro técnico en la Planta de Alimento «Coreo» de Salmones Antártica, donde agricultores de diversas comunas, como Traiguén, Temuco y Valdivia, se unieron a especialistas del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y otros actores relevantes. Este tipo de reuniones refleja un enfoque práctico y colaborativo, priorizando el diálogo entre diferentes sectores, con la meta de fomentar una producción más eficiente y sostenible.

El progreso hacia una «nueva ruta» dentro del PTEC-INVA se traduce en la consolidación de lo que se denomina la «tercera industria». En este marco, se están explorando cultivos como el raps (canola) y el lupino, que ya han sido evaluados bajo estrictos parámetros agronómicos y de viabilidad. Mientras el sector debate el uso de estos cultivos como alternativas viables, los datos generados por las investigaciones en fisiología agraria están demostrando que es posible competir con los altos costos de insumos que actualmente se importan. Este enfoque basado en datos respalda la idea de que las alternativas locales pueden ser no solo viables, sino provechosas.

Desde Los Ángeles, el mensaje que se ha transmitido es claro: la salmonicultura en Chile no debe ser vista solo como un consumidor de productos agrícolas, sino como un aliado esencial que puede aportar estabilidad a miles de agricultores. La necesidad urgente de reducir la dependencia de insumos importados, que actualmente alcanza el 85%, ha estado en la agenda por un tiempo, y el nacimiento del PTEC-INVA responde a dicho desafío. La reciente colaboración entre el sector tradicional de la agricultura y la salmonicultura marca un punto decisivo en la celebración de un modelo más interconectado y sostenible.

El futuro se construye a través del diálogo técnico y de pactos agrícolas fundamentados en la ciencia. En el PTEC-INVA, el trabajo realizado hasta ahora ha sembrado las bases para un ecosistema más resiliente y proactivo. La incorporación de nuevos actores en este proceso es bien recibida, ya que fortalece las posibilidades de crecimiento y adaptación en el ámbito agroacuícola. Con el respaldo de actores comprometidos, Chile se encuentra en una posición privilegiada para dar pasos decisivos hacia un futuro donde la producción agrícola y la acuicultura se complementen y enriquezcan mutuamente.