Salmonicultura chilena: Innovaciones del programa PTEC-INVA

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Los agricultores de La Araucanía experimentaron un hito significativo en su comprensión de cómo sus cultivos, como el trigo, lupino, raps canola y arveja, pueden transformarse en insumos tecnológicos de alta calidad para la alimentación de salmones y truchas. Este acontecimiento tuvo lugar durante una visita a la Planta de Alimento «Coreo» de Salmones Antártica, donde los presentes no solo se asombraron por la complejidad de la planta, sino que también se dieron cuenta del potencial de sus cultivos en la industria acuícola. La iniciativa formó parte del Programa Tecnológico PTEC-INVA, que lleva más de cuatro años investigando y validando el uso de materias primas locales para disminuir la dependencia de insumos importados en el sector.

Durante la jornada, el Dr. Daniel Nieto Díaz-Muñoz, gerente del PTEC-INVA, presentó el enfoque del programa y destacó la importancia de una colaboración entre la agricultura local y la industria salmonicultora. En su intervención, Nieto subrayó que se busca no solo sustituir ingredientes en las dietas para peces, sino también establecer lo que ha llamado «una tercera industria», donde la agricultura del sur-austral de Chile se convierta en un proveedor sostenible de insumos para la acuicultura. El evento reunió a diversos actores del sector público, privado y científico, lo que demuestra el interés y el compromiso de todos los involucrados en este ambicioso proyecto.

La Planta «Coreo» de Salmones Antártica representa un cambio de paradigma en la producción acuícola en Chile. Desde su adquisición por el holding japonés Nissui, la empresa ha crecido significativamente, aumentando su capacidad productiva casi al doble. Esta expansión ha generado una mayor demanda de insumos, creando oportunidades para los agricultores de la macrozona sur-austral. Paulo Palacios Achui, director del PTEC-INVA, enfatizó la necesidad de que los agricultores sean capaces de proveer materia prima local, lo que no solo beneficiaría a la industria, sino que también promovería un modelo de negocio sostenible y autónomo en la región.

El PTEC-INVA ha trabajado en líneas técnicas que abarcan desde la caracterización agronómica de cultivos hasta la elaboración de dietas específicas para peces. La convivencia entre agricultores y expertos en la Planta durante la visita propició un intercambio de ideas y conocimientos vital, especialmente en torno a la calidad de insumos que se requieren para alimentar salmones. Este diálogo no solo permite a los agricultores conocer los estándares exigidos, sino que también establece un vínculo directo con la industria que podría necesitar sus productos, promoviendo una relación de negocio tangible y efectiva.

Al final de la visita, tanto los agricultores como los representantes de Salmones Antártica compartieron un sentimiento de optimismo. La jornada fue vista como un punto de partida, donde el sueño de una agroindustria más integrada y autosuficiente en Chile comenzó a tomar forma. Rosana Rodríguez Gómez, ejecutiva de Corfo, destacó que el hecho de que los agricultores vean sus productos en una planta industrial simboliza el efecto transformador que iniciativas como el PTEC-INVA pueden tener en las comunidades rurales. La visión de un modelo de negocio sostenible que conecte la agricultura con la acuicultura apunta a redefinir la economía local y a construir un futuro más resiliente.